HAY QUE ESTAR CON ESOS ALCALDES

Pero en primer lugar hay que felicitarlos, porque van a conservar su dignidad, su vergüenza, su calidad democrática, su patrimonio y lo que era importantísimo para Cervantes, ese español, su libertad.

Por supuesto que esos cerdos que reparten carteles con las fotos de estos demócratas, señalándolos y acusándolos precisamente de lo contrario, jamás le podrán llegar a la suela de los zapatos a Cervantes. Y a las de los alcaldes demócratas tampoco.

De Arran no conozco más que actos vandálicos y no concibo que se pueda permitir su existencia. Por su parte, el gobierno francés ha exigido la disolución de la CUP y yo espero que se lleve a cabo en las próximas semanas. Entiéndaseme, no es que tenga ninguna información sobre el particular, es que se trata de una medida profiláctica.

Es uno de esos partidos que abundan tanto en España de los que no se puede esperar nada bueno.
Hay catalanes que piensan que la sociedad catalana no es violencia y, por tanto, la de Arran no tendrá continuación. Se equivocan, el nacionalismo no puede perdurar sin el uso de la violencia, física y moral. De hecho, en Cataluña surgió Terra Lliure y muchos de sus componentes recalaron en ERC. Los catalanistas sienten mucha simpatía por ETA, como lo prueba la invitación a Otegui y las ansias por fotografiarse con él que demostraron muchos.
En la manifestación que hubo tras el atentado de las Ramblas también hubo mucha violencia moral y no contra los asesinos.

Esos alcaldes cumplidores de la legalidad y, por tanto, fieles a la democracia merecen todo el apoyo de las personas decentes, todo lo contrario que los otros 700, aproximadamente, que optan por la delincuencia, por la deshonra y por la traición a la democracia, que merecen la repulsa de las buenas gentes y que caiga sobre ellos el peso de la ley con todas las consecuencias.

Periodista Digital

viñeta de Linda Galmor