Isabel Natividad Díaz Ayuso, en Castilla y León: «Prefiero pactar con el partido de Ortega Lara (Vox) que con quienes lo secuestraron», frase cogida como titular, además de otras como la que titula este texto, también de otro periódico. La presidenta de la Comunidad de Madrid es tan clara y precisa que a la prensa se lo da todo hecho. Así se multiplica para empujar la candidatura del PP en Castilla y León.

Dicho de otra forma: se multiplica para sacarle las castañas del fuego a Pablo Casado, que no está ni se le espera. O a Casado, olvidados los celos, ¿le da todo lo mismo? Si fue para quitarle los votos a Vox para el PP, podría haber evitado el viaje, podría pensarse, porque lo normal sería que ella se pasara a Vox y dejara que el PP desapareciera solo por inanición.

O si no, hay otra opción: para Vox, lo primero es España y si hay alguien que lo sepa hacer bien, colaborará en ello. Vox no es ningún rival, de lo normal y español de siempre, sólo ocurre que de tan mal que está todo, Vox es de extrema necesidad.

Díaz Ayuso ha expresado su deseo en que el PP obtenga un apoyo «sólido» para formar un Gobierno «fuerte y sin necesitar a nadie» en Castilla y León, pero ha advertido de que «aunque no sea necesario», espera que se logre un entendimiento entre aquellos partidos que no van a «pasar por el aro de la amoralidad de Sánchez», para lo cual ha recordado la figura de José Antonio Ortega Lara, secuestrado durante 532 días por la banda terrorista ETA. Si Casado hubiera sido así, en vez de escupir a Vox que pisaba la sangre de las víctimas, otro gallo cantaría.

«Ojalá que no lo necesitemos, pero si fuera necesario, siempre pactaría antes con el partido de Ortega Lara que con aquellos que pactan con los que lo secuestraron», ha subrayado la presidenta madrileña, después de cantarle al PSOE las verdades del barquero y gran parte de sus maldades en detrimento de los españoles.

De la odiosa comparación, de Vox y ETA, (que puede ser utilizada por la izquierda) hay quien asegura que es una de las claves de esta campaña para el PP que consiste en hacerse fuerte para impedir que Vox sea crucial en la ecuación. Ellos sabrán lo que quieren hacer si no es que quieren seguir dividiendo y haciendo trizas la derecha.

«Hemos visto de todo estos años. Hemos visto a Franco volando en helicóptero», ha empezado diciendo antes de seguir con el PSOE de Castilla y León que tiene más veces la mención a la memoria histórica que la vivienda en el programa electoral con el que se presenta el domingo a las elecciones».

«Oiga, pero ni una palabra para defender la libertad educativa, los colegios concertados que está amenazando su propio partido desde el Gobierno y que deja en la estacada a más de 100.000 alumnos», ha proseguido.

En Valladolid, ha afirmado que: «Hay que evitar que el sanchismo y sus izquierdas se sigan propagando por España», ha alertado, censurando el «nacionalismo que causa destrozos» y un Gobierno central que «no ha mejorado la vida de nadie salvo la de los enemigos de España».

Esta irrupción de Ayuso en la campaña castellano-leonesa responde a un cambio de estrategia por parte del PP. A saber si no es para apuntalarlo porque se cae. Causó impacto en todas las provincias que visitó; un impacto que ya se había detectado durante sus intervenciones en los congresos regionales del partido, como el de Castilla-La Mancha en noviembre pasado.

Ayuso estuvo con el candidato en Valladolid, por la tarde se desplazó a Ávila, y se repitieron las escenas de pasión y frenesí. Es un fenómeno de masas.

Ayuso cuestiona la investigación de los abusos de la Iglesia: «Todas las instituciones cometen errores, pero ¿Quién habla del patrimonio que nos deja la Iglesia?» Critica las «medias verdades» de las que dice, son víctimas la Iglesia y la Monarquía: «¿Acaso le ha sentado bien a España las dos Repúblicas que hemos tenido?»

Isabel Díaz Ayuso rescató la campaña del PP. Alfonso Fernández Mañueco no llamó a Pablo Casado para pedirle que aumentara su presencia en Castilla y León, sino que acudió a la líder madrileña. Dicen que Mañueco rogó a Casado que se quedara en casita, por Dios, y por el bien del negocio. En el PP castellanoleonés consideran que el presidente del partido no supone un gran activo electoral; si no lo contrario.

«En cambio, el fenómeno Ayuso sigue fuerte. Las entradas de la comida-mitin a 20 euros que Ayuso protagonizó este martes en Valladolid se agotaron en solo dos horas. ‘Es un huracán. Ayuso moviliza. Es un torbellino que nos genera votos’, aseguran en el territorio». Y Otelo, el cerebrito de Palencia y su Sancho Panza murciano quedaron apartados del foco.

También aseguran que «el resultado del 13 de febrero se leerá en clave de plebiscito entre Ayuso y Casado. La intención de Génova era utilizar un gran resultado en Castilla y León para rebajar el triunfo de la líder madrileña a uno más en un ciclo alcista del PP. Así que una victoria por la mínima en Castilla y León podría ser demoledora para Casado.

Las tensiones de hoy son solo un anticipo de la Caja de Pandora que podría abrirse en el PP si se cumplen los peores presagios». Y sólo Teodoro y Casado tendrán la culpa por una absurda guerra contra Ayuso. No podrán decir que no se lo advertimos.

Si Isabel Díaz Ayuso gusta tanto, por algo será. Es la prueba de que hay más gente normal y con sentido común de la que parece. Sobre todo la que concita la izquierda, loca y endiablada que es todo lo contrario a la racionalidad del buen político. Isabel va contra ella porque es consciente de todo el mal que hacen.

Pedro Sánchez y su banda están saqueando y destruyendo España, por sí mismos, y con los nacionalistas, y supremacistas la están descuartizando como a un cerdo. Trayéndonos lo peor. Eso lo está denunciando a diario Vox y todos los partidos van en contra, a echarlo fuera de la política.

Menos mal que ha surgido una política capaz de llamar a las cosas por su nombre y no engañar a lo que la izquierda tiene acostumbrados a tantos tibios. Todo lo que sea echar al infierno a esta banda criminal que se ha adueñado del poder, será un bendición del Señor y tendrá ganado el cielo, quien lo haga.

Mientras más lejos del diablo, más cerca de Dios.

Fígaro ( El Correo de España )