HERNÁN CORTÉS Y LAS VACAS VIOLADAS

Últimamente no doy abasto para atender todos los frentes dialécticos que abren cada minuto los tontos del mundo reunidos, que se ha  sindicado en organizaciones gubernamentales y ONGs , con la finalidad de no descansar en la creación de la gilipollez más universal.

Hace unas horas acepté el reto que me proponía mi amiga “la quilla”,  Rafi De la Torre, para que glosara la petición que le ha hecho al Rey de España, el Presidente de Méjico,  Angel Manuel López Obrador, que tiene nombre de galán de tele novela,   a fin de que se disculpe por lo que hicieron Hernán Cortes y sus cuates en la conquista de Méjico y, como no podía ser de otra forma, ningún partido político, salvo Podemos, ha  apoyado esta petición porque hasta para protestar conviene haber leído algo de historia.

Reconozco que a este nieto de emigrantes españoles no le pega el apelativo de simple porque es un hombre leído, estudiado y también ha publicado algunos libros, pero incluso a los tienen madera para ser calificados de intelectuales se les deteriora la especie cuando la diarrea ideológica emputece el sentido.

Hernán Cortes, como todos los conquistadores de la época, no fue un  dechado de virtudes pero se casó con una mujer nativa y  se alió con las tribus indígenas para derrotar a los aztecas que eran unos sofisticados torturadores de sus propios colegas de raza.

Que el Presidente de  Méjico venga ahora a enredarse en un “quítame aquí esas pajas”, quinientos y pico años después, con la de ropa atrasada que tiene por planchar en su país,  a causa de los secuestros, el narco tráfico y los compatriotas que no dejan de emigrar en lamentables condiciones a los Estados Unidos, es razón suficiente para aconsejarle que , aunque sea en sueños, hable con su abuelo el cántabro,  igual que Almodóvar lo hacía con su madre, para ver si se aclara.

El revisionismo histórico es el recurso al que a veces se agarran los más indocumentados,  que se empeñan en desenterrar el pasado porque no saben qué hacer con el  presente,  y aunque  conviene tener algo de memoria para que no nos sodomicen los políticos actuales,  a los que ya no están o murieron solo podemos desearles que descansen en paz o que se revuelvan en sus tumbas,  para disfrute de los que no les olvidan.

Pensaba  terminar aquí mi reflexión y dejar para otro día una nueva estupidez esférica  que he escuchado en un telediario pero prefiero resolverla ahora en dos líneas. Ha surgido una asociación de defensores de las vacas que son violadas por los toros. 

Juro que no estoy de coña.  La especie inteligente que puebla este país  está en riesgo de desaparición.

Diego Armario