Anécdota de Einstein con una castañera en Madrid

castañera

La surrealista anécdota entre Einstein y una castañera en su vivita a Madrid

Hace exactamente cien años, en 1915, la teoría de la relatividad general veía la luz. Su autor, Albert Einstein, premio Nobel de Física, entonces ya gozaba de un elevado grado de fama y reconocimiento entre los profanos, aunque no en las cotas que alcanzó en los años siguientes y de forma póstuma. Dada la complejidad para explicar esta teoría, que sintetizada al extremo trata sobre el espacio y el tiempo, esta historia, con ánimo curioso e ilustrador, narra lavisita del científico alemán a Madrid, enmarcada en la ruta que desarrolló por diferentes puntos de España.

Fue en 1923, en medio de una gran expectación, cuando Einstein puso pie en Madrid acompañado por su esposa. Su presencia en la capital, así como en el resto de ciudades nacionales, marcó la agenda informativa y despertó el interés de muchos madrileños. Efectivamente, la inmensa mayoría sabía quién era, pues era habitual verlo en las páginas de los diarios. Sin embargo, aunque ya habían pasado ocho años de su descubrimiento, conocer su trabajo de forma detallada y concreta eran palabras mayores. Tal es así que, en Madrid, según la anécdota escrita por el historiador Thomas Glick, el científico tuvo un divertido episodio con una castañera. Caminando por la calle, el físico fue reconocido por la vendedora, acaso por sus singulares rasgos físicos, con bigote y melena alborotada. «¡Viva el inventor del automóvil!», exclamó convencida de que la fama de aquel hombre remitía a ese hallazgo (también trascendental, por otro lado) y no por el que ha pasado a la historia de la ciencia y la humanidad.

http://www.abc.es/espana/madrid/abci-surrealista-anecdota-entre-einstein-y-castanera-visita-madrid-201511250031_noticia.html

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