Rasputín, el ” monje vicioso

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Rasputín, el ” monje vicioso ” que predijo la muerte del Zar y su familia.

Grigori Yefimovich Novikh Rasputín probablemente no era un vicioso, ni tenía poderes adivinos o curativos como creía el Zar Nicolás II, pero aún así fue capaz de aguantar en pie las turbulencias políticas en la corte gracias a su instinto de supervivencia y la fascinación que provocaban sus extravagancias. Al menos hasta que rebasó la paciencia de la aristocracia rusa –desconfiada ante el poder que llegó a adquirir este monje siberiano– que planeó su asesinato en 1916.

La vida de Rasputín sigue estando repleta de vacíos y de exageraciones propagandísticas. Para unos fue un clarividente y curandero; para otros, un pecador. Nacido en Pokróvskoie (Siberia) en el seno de una familia de origen campesino, Rasputín era llamado así como palabra derivada de «rasputnyi» (disoluto, vicioso, promiscuo), puesto que hasta su conversión fue un joven embrutecido, licencioso, alcohólico y ocupado en la labor de robar caballos. En 1892, Rasputín dejó su aldea y a su familia, incluida a su jovencísima esposa, para iniciar una nueva existencia como «staretzs» (trotamundos mendicantes). Este viaje por Rusia le llevó a entrar en contacto con una secta cristiana condenada por la Iglesia Ortodoxa conocida como «jlystý» (flagelantes), quienes creían que para llegar a la fe verdadera era necesario el dolor. Las orgías y el sadismo se intercalaban en las reuniones de este grupo. Finalmente, otro monje, el Hermano Macario, devolvió al siberiano al buen camino y le obligó a renunciar a la bebida.

Rasputín fue enterrado en enero de 1917 junto al palacio de Tsárskoye Seló, justo un mes antes del comienzo de la Revolución de Febrero, que iba a devenir en la muerte de los Zares y su familia. Poco antes de su muerte, Rasputín había predicho que, en caso de morir asesinado, el Zar perdería también su vida y el trono poco después. Después de abdicar, Nicolás II y la familia imperial fueron arrestados y puestos bajo vigilancia en Tsárskoye Selo. El Gobierno provisional pensó en desterrarlos a Inglaterra, pero el rápido ascenso de los bolcheviques, a finales de junio de 1918, selló el destino del «verdugo coronado», como era llamado por sus enemigos. La noche del 17 de julio de 1918, en el centro de Ekaterimburgo, los presos —Nicolás, la zarina, sus cinco hijos y unos sirvientes (en total 11 personas)— fueron fusilados sin juicio en un sótano.

http://www.abc.es/historia/abci-rasputin-monje-vicioso-predijo-muerte-y-familia-201511270147_noticia.html

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