Seis falsos mitos sobre el Valle de los Caídos

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Seis falsos mitos sobre el Valle de los Caídos.

Se trata de uno de los monumentos más emblemáticos de España, que personajes como Garzón tratan de borrar del mapa.

Son muchos los mitos que circulan sobre el Valle de los Caídos: que fue construido por dos decenas de miles de presos políticos, que los trabajadores vivían esclavizados, que Franco sólo construyó su mausoleo para conmemorar su victoria, que costó una ingente cantidad de dinero al Estado.

Mitos que ha difundido la propaganda de izquierda y que amenazan con ocultar la verdadera historia del monumento. Quizá porque a determinados gobernantes, como el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, le interesaba falsear los hechos y reescribir la Historia.

No fue construido por veinte mil presos políticos.

El Valle de los Caídos no fue puesto en pie por veinte mil presos políticos. Esa cifra es errónea y además metafísicamente imposible porque en la construcción sólo intervinieron 3.000 trabajadores, de los cuales sólo 2.000 eran presos, y de éstos sólo una parte eran políticos -también había presos comunes

Los presos políticos sólo trabajaron en el Valle entre 1943 y 1950, es decir siete de los 18 años que duró la construcción. Todos ellos no sólo cobraban un salario igual al de los trabajadores libres, sino que también disponían de seguros sociales. Ante esta nueva vida, muchos decidieron continuar como libres después de cumplir su tiempo de condena.

Respecto al número de trabajadores fallecidos, el médico de las obras, el doctor Ángel Lausín, aseguró que en total se habían producido 15 accidentes mortales entre 1943 y 1962, entre los que se incluye tanto presos como trabajadores libres. Una cifra baja si se compara con otras obras de este tipo que duraron tanto tiempo. En la construcción, por ejemplo, de los estadios para el mundial de fútbol de 2022 en Qatar han fallecido unos 1.200 trabajadores.

Los trabajadores no vivían en un régimen de esclavitud, sino que lo hicieron de manera voluntaria. De hecho, los presos solicitaron en las cárceles recomendaciones para poder realizar esta tarea, ya que redimían sus condenas. Y es que por cada día que trabajaban, reducían seis días de condena. Por ello, uno de los mayores castigos que había era la expulsión de la obra.

Por otra parte, los familiares de los presos podían vivir durante todo el verano en la abadía y se facilitó la escolarización de sus hijos. E incluso una parte del sueldo de los presos se guardaba en una cartilla para que cuando concluyeran su labor, tuvieran un colchón económico que les permitiera establecerse en algún lugar.

Desde el principio se decidió que el Estado, que acaba de salir de una guerra, no pondría una sola peseta para la construcción del Valle de los Caídos. Para poder financiarlo, se recurrió a los fondos sobrantes de la denominada “suscripción nacional”. Es decir, las aportaciones voluntarias que se habían hecho para ayudar al bando nacional durante la Guerra. En total, esa suscripción fue de 236 millones de pesetas.Alfonso XIII ya había recurrido a una iniciativa similar para construir la Ciudad Universitaria.

Como esta cifra no era suficiente, desde 1957, se llevaron a cabo sorteos extraordinarios de Lotería Nacional. También se contó con algunos donativos particulares.

Tambien es un mito que Franco quisiera construir el Valle de los Caídos como mausoleo personal. El Caudillo nunca pensó en ser enterrado allí. La familia Franco tenía un panteón en el cementerio de El Pardo donde su mujer fue enterrada años después.

Por tanto, Franco nunca concibió esta idea. Si se encuentra allí fue por una de las primeras decisiones que tomó Juan Carlos I como rey de España. Decisión, que el presidente del Gobierno, Arias Navarro, aceptó.

Precisamente porque no se había pensado el entierro de Franco allí, tuvieron que utilizar la lápida que había sido desechada cuando se enterró a José Antonio Primo de Rivera en 1959. Así, en la parte inferior en la que yacen los restos del Caudillo, sigue apareciendo el nombre del fundador de la Falange Española.

La prensa nacional publicó en mayo de 1958 una nota que hacía referencia a la finalidad de la construcción del Valle de los Caídos. En ella, se ponía de manifiesto que la intención era acoger a los caídos de ambos bandos. “Sin distinción del campo en el que combatieron, según exige el espíritu cristiano que inspiró a aquella magna obra; con tal de que fueran de nacionalidad española y de religión católica”, rezaba la nota prensa.

Existe, asimismo, documentación que avala que se pidió permiso a los familiares de los dos bandos para que fuesen enterrados en la abadía.

Brief de Actuall

 

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