HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Visto lo visto, está claro que lo mismo a los actuales inquilinos de La Moncloa hay que explicarles qué es un hombre rico y qué es un hombre pobre en este santo país. Pero sin pasar por la ficción televisiva, que muchos de ellos seguro que no sabrán a qué me refiero.

Cosas de la edad. Mejor sobre el papel, con datos y cifras reales, que las hay. Busco informes sobre pobreza, riqueza y desigualdades y recuerdo uno que no deja lugar a dudas: el Gobierno socialcomunista que nos lidera sabe perfectamente la diferencia entre ciudadanos españoles ricos y aquellos que no lo son. El documento ha sido elaborado por Oxfam Intermón, una ONG vinculada a la extrema izquierda y,

 en España, a los círculos de Podemos, y presentada en el entorno de uno de los foros mundiales de mayor repercusión mediática, el Económico de Davos (Suiza), ante lo más selecto de los altos ejecutivos de multinacionales y de los grandes mandatarios del planeta, los que manejan y gestionan la «pasta».

El documento, «Desigualdad 1-Igualdad de oportunidades 0», concluye que la pobreza mundial aumentó durante la crisis cuatro veces más de lo que se ha reducido con la recuperación, y apunta en concreto sobre España, que la desigualdad se disparó durante la última crisis económica, que no se ha conseguido revertir pese a la recuperación, y que la inmovilidad social hace que quienes son ricos y pobres se perpetúen y las personas más empobrecidas tengan más difícil cambiar la situación a lo largo de su vida.

El informe además da cifras concluyentes: el 1% de las personas más ricas en España (unas 463.700) tienen 3,4 veces más que el 50% de las más pobres y el 10% de los más pudientes concentran más riqueza que todo el resto de la población del país.

Teniendo en cuenta esta proporción entre aquellos que son considerados ricos y aquellos que son todo lo contrario resulta cuando menos sorprendente que desde el Ejecutivo español -repletito de esos a los que se les llena la boca de decir lo progresistas y sociales que son y lo mucho que trabajan para los más desfavorecidos- se nos haya transmitido la idea de que serán solo los ricos los que pagarán la histórica subida fiscal que planeaban ya incluir en los Presupuestos de 2019 y ahora en las cuentas de 2020, si es que pueden.

Sin embargo, una cosa es el discurso político y otra muy distinta la realidad que arrojan los números, porque apenas 91.000 contribuyentes ganan más de 150.000 euros al año (el 0,46% del total), y las grandes empresas (con más de 250 trabajadores) no alcanzan siquiera las 5.000 (tan solo un 0,16% del volumen total de sociedades que registra España, incluyendo autónomos sin asalariados).

Pues bien, dado que la cifra de ricos y grandes empresas es marginal, evidente será que el grueso de la recaudación fiscal planeada saldrá del bolsillo de las clases medias y las pymes. De los de siempre, vamos. Y el Gobierno de Sánchez-Iglesias lo sabe muy bien. Y ustedes, también.

María Jesús Pérez ( ABC )