EL HORROR: ESPAÑA NO SE ADAPTÓ

Qué partido pestoso, horrible, que en algunos de sus momentos más tumultuosos pareció un derbi barrial de cuando había campos de tierra jugado muy temprano por gente con resaca. Si el fútbol fuera siempre esto, los cines se llenarían durante el Mundial. España no se adaptó ni supo cómo meterle mano al trance. Ni antes ni después del gol de churro de Costa, feo como todo lo demás.

Antes, cuando los iraníes se encerraron atrás con una densidad humana como cuando huele a axila en la hora punta del Metro, España resultó desquiciante con su retórica del pase en corto desprovista de profundidad y de alma. Parecían unos presidiarios excavando un túnel en su celda con una cucharilla de té.

Y después, cuando se habría dicho que los míticos peloteros del medio campo español combinarían por fin al encontrar más espacios, resultó que un equipo primario con la pelota en los pies como Irán zarandeó a una España frígida, desmayada, en la que todo además era desgobierno.

Con cada pelotazo pumba parriba de Irán cundía el pánico.

David Gistau ( El Mundo )