Aquí nos trajeron obligados. Nuestra conciencia tras la voluntad, así lo determinó. Si el gobierno, la izquierda y todos los que nos han hecho hoy venir aquí entre apretones y quebrantos, sin conseguir las distancias del Covid-19, y medio cabreados, hubieran tenido la buena voluntad de los miles de personas que poblamos hoy esta plaza, no tendríamos que estar aquí en señal de protesta por todo, y por lo último, la suelta de presos golpistas catalanes que pretende el gobierno y la entrega de los presos vascos al PNV para que los suelte también.

A pesar de nuestros pesares, y quehaceres, venimos aquí, no de fiesta, si no, todo lo contrario, con mucho trabajo y poca esperanza, quizá desesperación, pero con la mejor voluntad. Estamos aquí porque nos han metido en esta encerrona, los «progresistas», con su orgullo, soberbia y la maldad de su maldito progresismo.

Los «rojos» malignos, que se pusieron con jactancia ese nombre cuando la guerra, adonde eran rojas hasta las nubes, y ahora esos «rojos», no les gusta que les llamen así, como ellos se pusieron, porque cambian los nombres de todas las cosas -en su progreso- para disimular, pero no sus maléficas intenciones, que no pueden cambiar. Son así, hoy igual que ayer; los mismos perros con distintos collares. Perros con la misma rabia y peligro que están despedazando España.

El progresismo del gobierno «progresista», «feminista», y otras yerbas que harían vomitar a una cabra, ya se ve meridianamente en qué consiste: en destrozar y vender España al mejor postor para seguir desgobernando; en administrar el dinero público que «no es de nadie», según la de Cabra, de manera que el administrador robe a manos llenas impunemente.

Robe lo de la humilde gente trabajadora que sufre, para repartírselo entre todos los que son de su cuerda; en sembrar la división social entre los miembros de las familias y vecinos, con sus leyes liberticidas y antinaturales. Lo hicieron desde ZetaP, que llegó al poder mediante el mayor atentado 11-M, y  potenciando la ETA, cuando ya estaba vencida. Media España vive a cuenta de la otra media y se calla como que no va con ella.

No hay como untar a uno para que se calle. A ocultar y mentir es lo primero que se aprende con los rojos. Media España va a gusto en la burra y máxime con la sociedad podrida y descompuesta que tenemos, por sus maestros corruptores. Ya vemos lo que les importa corregirse a los incorregibles, y dejar de hacer daño, cuando todos, votantes y votados son corruptos de la misma condición.

Los dirigentes hacen más daño con el ejemplo que con el pecado, practican el engaño sistemático, y la ironía; riéndose de los demás; con absoluto desprecio al prójimo, en el latrocinio continuado. Tras la escabechina que hicieron con su pésima gestión de la pandemia que nada les importa. Ya lo habían dicho los energúmenos de podemos que a los mayores de 65 años había que quitarlos del medio.

O sea, sacrificarlos como reses de ganado. Los que votan, al psoe y a la izquierda, lobos de la misma camada, cobran y chupan del erario común, sin corresponderles, y no quieren saber nada de esta escandalosa convulsión que causan, y se callan como putas. Los de los sindicatos, siguen cobrando de jubilados. (Sería todo muy largo de contar) Mientras a los jubilados normales, nos quitan el dinero para ellos.

Son muchos los ladrones, porque al gobernante socialista le gusta comprar a la gente para que se corrompa en su silencio, y él siga en la poltrona, mediante sus votos. Le gusta hacer más ladrones como él. Véase el reciente BOE. 139 de 11 de junio de 2021. «Últimas ayudas públicas», para entender por dónde van los impuestos agravados del gran sacrificio que imponen. Véanse los Boletines del Estado con la política de subvenciones, y lo entenderá todo. Y lo que ocultan y embadurnan para que no se vea.

Si quiere conocer cómo le roban a diario vea también cómo intoxican la información bajo los medios, casi todos, que tienen en su poder. ¡Ya hay que ser perversos y mala gente! Las relaciones que establecen, los inventos y manejos que montan con sus locuras, sin dignidad, moderación ni vergüenza. Auténticos desvergonzados están libres campando por sus respetos pero sin respetar a nadie.

¡Cómo no vamos a estar hoy aquí! Estamos aquí porque ya no aguantamos más; por el abuso y desgobierno de esta infernal gente, loca y endemoniada, que desprecia a los que no les votan y está en el poder, atropellando y tragando a mandíbula batiente a cuenta de nosotros; y desean que acabe todo esto liquidándonos, que es en lo que terminan las cosas cuando van tan mal.

Nos roban y después, por protestar, nos matan. Esto ya es muy viejo. Diabólicamente enfermos de la cabeza, la lucha contra ellos, es casi imposible, por su sucia mentalidad mórbida, fanática y sectaria, y su ceguera voluntaria, y espíritu poseído por las perversiones y pecados.

Su técnica, también es muy vieja: primero el robo, y cuando ya no aguantan más, pegarle fue a todo, salir corriendo y echando la culpa al que nada tiene que ver con la explosión. Salen huyendo de la quema que provocaron, ciscándose patas abajo por el miedo, y dando coces, igual que indomables potros salvajes, que nadie pudo domar.

Nadie, menos Franco que en su día, con sus soldados valientes y generosos pudo limpiar y liberar España de tan maléfica peste. Recuerdo a mis tíos decir lo asquerosos que eran los rojos en el frente. Son malos hasta como enemigos. (Eso a lo mejor lo cuento otro día)

Hoy estamos aquí concentrados, humildemente, pidiendo al Señor del cielo que nos ayude ante estos malvados, bárbaros atroces que no tienen perdón de Dios. No nos queda otra que invocar a la intercesión divina, de la que ellos se ríen.

No nos queda más que saber quién es nuestro enemigo, para tratarlo en consecuencia. Que cuando se agote nuestra resistencia de personas normales, ya no nos volverán a traer aquí; nos llevarán a lo peor; a otra guerra, que venceremos a bayoneta calada; nos meterán en la peor situación, adonde nos espera mucho sufrimiento, pena y dolor que para nada nos merecemos.

Fígaro ( El Correo de España )