DESAHOGO

cabreo

DESAHOGO

Nadie como el españolito para desahogarse. Es que no consigue callarse, no se lo puede quedar todo dentro… Al españolazo y la españolita les gusta darle aire a su rabia. Puerta, y «pa’fuera». Que, si no, explotan. Les sienta bien aliñar con su irritación el medio ambiente. La polución madrileña es una mera tosecilla al lado del aire que expele un castizo en pleno cabreo. Si la furia española fuese ozono, sobre la Península Ibérica (descontando la sección de Portugal, que por allí son más tranquilitos) tendría una concentración tal que habría un agujero que se vería desde Orión. El desahogo es un alivio que deja tranquilo a quien lo practica. En teoría. En la práctica, lo encabrita más.

Un desahogo, pero en sentido inverso, tiene lugar cuando se le retira a alguien el saludo.

Ángelia Vallvey ( La Razón )

 

 

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