MI ALMA TIENE PRISA

bailapaño

MI ALMA TIENE PRISA

Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que viví hasta ahora.

Me siento como aquella niña que ganó un paquete de dulces; los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa… Sin muchos dulces en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír de sus errores. Que no se envanezca con sus triunfos. Que no se considere electa antes de la hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas… Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…, tengo prisa…, tengo prisa por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan… Estoy segura de que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.

Poema ‘Golosinas’,
Mario de Andrade

One Comment

  • xcraterh19

    01/08/2017 at 11:36

    He de reconocer que me gustan los personajes profundos, hablo de la serie Grimm. El actor Silas Weir Mitchell, Monroe en la serie, encarna a un ser delicado, que medita mucho y sobre todo llega a una conclusión terrible, me refiero después de ser liberado de esa secta con colorido nacional socialista obrero alemán, y que la serie ha recortado con pésimo gusto, tienen en la actualidad un sucedáneo de ese partido y es de un dorado amanecer.

    Monroe, mientras intentaba reparar el mecanismo de un reloj de pared, su mano tiembla, a su mente llega la secuencia de su juicio, y su condena a muerte y piensa en su mujer, Rosalee.
    Hace la suma del tiempo, mejor dicho, el tiempo restante y le sobrecoge de miedo, es algo que no hacemos, pensamos que la vida es más larga de lo creemos, y esa no es la realidad actual, quizá la virtual, envejecemos y no nos damos cuenta, hasta que empiezan los avisos de nuestro cuerpo.

    Hemos desperdiciado tiempo, dejando pasar a lo importante y viviendo en lo superfluo, lo fácil y sencillo.

    Cuando empecé a madurar, me di cuenta que debía buscar la causa de vivir, me hacía muchas veces esa pregunta ¿Qué hago aquí?, y en la red visité algunas páginas, gente rara que decía y escribía cosas más raras aún.

    Nada que no supiera, meditaciones sin clase. Hasta ahora no he encontrado la respuesta que me convenciera. Nuestro destino no siempre está en nuestras manos, eso le he demostrado muchas veces, pero lo más importante de todo, es que yo no quise nacer y es el punto inicial de mi vida.

    Mi balance hasta ahora es negativo, me he equivocado más veces y lo peor de todo es un defecto que tengo. Venganza, cuando me han hecho daño, espero, cocino ese plato lentamente, muy lentamente y espero, sigo esperando y cuando menos lo espera le sirvo el plato, mi mente está gélida en esos instantes.

    Pero, si hay un pero. Tan solo lo he llevado a la práctica dos veces, una con 16 años y otra con 29 años. Ya contaré la primera, esta tiene un agravante, ese personaje nos dejó en el 2002, pero le sigo odiando, soy consciente que ir tan lejos es terrible, pero no puedo evitarlo.

    Y la primera venganza fue en el trabajo, no fui consciente de que dañé a la empresa más que al cretino objeto de la venganza, ese fue mi error y de cuya venganza me sigo arrepintiendo, pero no sirve de nada, es una cadena que arrastro y muchas veces revivo el plan diseñado, revisado, cuadrado y ejecutado, un auténtico plan de batalla. Táctica y estrategia para desarrollar esa táctica, vencí, el personaje cayó en desgracia y yo me relamía de gusto viendo su caída.

    Y me sigo preguntando ¿Qué hago aquí?

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