UN MUNDO DE MUJERES DE PLÁSTICO

muñecasx

UN MUNDO DE MUJERES DE PLÁSTICO

Países como India o China padecen un inquietante desequilibrio demográfico por culpa de líderes desequilibrados y atavismos religiosos que han hecho arraigar en la sociedad la preferencia por los descendientes varones.

Imposiciones como la del hijo único y barrabasadas como la de los abortos selectivos de fetos de niñas han provocado un déficit de decenas de millones de mujeres.

En el gigante comunista pretenden paliar la falta de hembras con muñecas sexuales inteligentes, como las de la foto, fabricadas para hacer compañía a solterones y que podrán hablar, tocar música o encender el lavaplatos. Cuánto más ganaríamos si fabricaran gobernantes de plástico con algo de cerebro.

Eduardo Álvarez ( El Mundo )

 

One Comment

  • xcraterh19

    12/02/2018 at 14:35

    Muchas noches de viernes o sábado, después de unas partidas de billar americano, o de cartas, montones, donde las féminas me hacen sonreír rebuscando en sus bolsos, me escapo, si, ya que algunas me utilizan, beben sin control y luego precisan de transporte, es tan solo cuando me buscan.

    En la calle busco escaparates, algunos con luz y otros en la oscuridad, y fotografío a maniquíes femeninos, son los protagonistas de la historia (Maniquíes), se titula “Inmutables”, y la protagonista es “Apatia”.

    Apatía va por delante de mí y ella me señala a quien debo fotografiar, no todos (Maniquíes) sirven para sus propósitos, ya que son necesarios para ese juego infernal que imaginé hace muchos años, y se las puede ver en torno al tablero de juego.
    El tablero de juego se pone en marcha cuando cierras los ojos y el sueño te aleja de la vida, cuando se está indefenso y nuestro sistema descansa y el cerebro cura…, ¿O no?

    Apatia describe el sueño de cada una, o pesadilla. Hay muchas clases de sueños, algunos son copia de los inducidos, pero otros son de Apatia, desconocidos para mí, y el juego tiene su sistema natural, y cuando vuelvo a sus escaparates, algunas han desaparecido, y esa noche son eliminadas, y lo más gracioso es que casi siempre solo quedamos Apatia y yo, Apatia es mi pesadilla.

    Para mí los maniquíes disponen de vida propia, pero eso de llevártelos al huerto es otra cosa, sobre todo por una cosa importante, muy importante, su conquista, y mañana su reconquista y otro día debes de volver a conquistarla y a reconquistarla ¡Ah!, y debes pensar y meditar, no puedes repetir jugada, el escenario debe cambiar, e incluso está permitido confundir, nada tan simple que tener a mano un nueva colonia, diferente fragancia y ella abrirá los ojos confundida ¿Otro hombre?, en los altos vuelos del placer los pensamientos son difusos y piensa que está con otro.

    Apatia sonríe con un gesto de crueldad, a ella le ocurrió, y dudó si era el mismo o era otro. Y nada mejor que desaparecer, de esa forma sus dudas no serán pequeñas, diferentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*