Torito

toroko

Torito.

Ya no te van a matar en Tordesillas, pero todavía no está claro si te perseguirán, te humillarán y te torturarán para luego aniquilarte en privado. Ay, torito, me identifico más contigo que con cualquier humano capaz de demostrar su hombría a costa de violencia y sangre, mientras algunas hembras de la misma especie se ponen calientes. Ay, que he visto las imágenes y son terribles.

Te lancean en las patas, que se van volviendo rojas y débiles. Sacan pecho los caballeros y los caballos lloran. Y sé, torito, que para ese pueblo lleno de gente digna, esto es lo que se llama una tradición. Pero hay tradiciones buenas y tradiciones que parecen sacadas del encierro, el dolor y el resentimiento. Pero, ¿qué culpa tienen los animales de que los seres humanos sintamos esos tormentos?

Paloma Pedrero ( La Razón )

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