IGLESIAS DEBE ACLARAR LAS ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN EN PODEMOS

Sobresueldos, despidos irregulares para encubrir un ERE -como el de la escolta de Irene Montero-, robo de discos duros y cesión ilegal de datos son algunas de las acusaciones que José Manuel Calvente, hasta el pasado lunes abogado de Podemos y delegado de Protección de Datos del partido morado, denunciará ante el juez en los próximos días.

Es su respuesta a las acusaciones de acoso sexual que han recaído sobre él para justificar su despido, pero que parecen la excusa de la enésima purga en una organización personalista de funcionamiento centralizado y leninista.

Podemos presumía de transparencia y de contrapesos internos, pero hoy no duda en expulsar a quienes, como Calvente y la también abogada Mónica Carmona, se han atrevido a denunciar irregularidades financieras, laborales e incluso pucherazos en el recuento de votos de algunas consultas.

No nos encontramos ahora ante diferencias ideológicas o estratégicas como las que acabaron con la salida de Errejón.

Estamos ante acusaciones muy graves de corrupción a las que debe responder Pablo Iglesias, un líder que llegó a la política bajo la promesa de la regeneración y el compromiso de distanciarse de prácticas que él achacaba a los partidos de «la casta».

El Mundo