La gestión política que el Gobierno hace de la pandemia sigue siendo caótica en muchos aspectos.

La vicepresidencia de Pablo Iglesias ha admitido ahora que desconoce por completo cuántas residencias de ancianos pasaron a ser intervenidas por las comunidades autónomas el pasado mes de marzo, pese a que él exigió en La Moncloa asumir cuota de protagonismo frente a Pedro Sánchez y Salvador Illa, y arrogarse competencias.

Tenía que parecer que Iglesias era el gran luchador contra el virus ante la alta tasa de mortalidad de aquella etapa, y por eso se jactó de asumir el mando único sobre las residencias.

En cambio, no hizo nada.

Delegó en las autonomías cualquier intervención en esos centros siempre y cuando se lo comunicasen a él y su vicepresidencia lo autorizara expresamente.

Pues bien, ni hizo seguimiento, ni sabe qué autorizó, ni conoce cuántas fueron realmente intervenidas.

Su vicepresidencia está hueca y ni siquiera cumple las pocas funciones que él mismo se inventó.

ABC

viñeta de Linda Galmor