El proceso de acoso y derribo de la monarquía constitucional sigue en marcha, con la colaboración (no sabemos si deliberada o no) del rey emérito y de sus hijas. Pero los principales gestores de la demolición son, sin duda, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. Nuestros poetas creen que lo que quieren ambos es precisamente alzarse ellos al trono. ¿Y cómo serán Pablo y Pedro de reyes? Pues de eso debaten Monsieur de Sans-Foy y Fray Josepho.

COMANDANTE PABLO
por Monsieur de Sans-Foy

Iglesias, jemer rojo pero pijo,
con síntomas y asomos de tirano,
se ve, en el barrizal republicano,
cacique y macho alfa del cortijo.

En un escalafón como el cubano,
donde el de dictador es cargo fijo,
cuando el predecesor no tiene un hijo,
gobierna la República el hermano.

Iglesias necesita, soberanas,
al menos tres repúblicas hermanas:
Euskadi, Cataluña, Restoespaña.

No piensen que es ninguna tontería,
que son tres infantitos los que cría.
(Ya tienen alta carga como aña).

 FARAÓN 
por Fray Josepho 

 Mi querido Sanfuá,
no hay quien resista
al Coletas de rey
absolutista.
Mas no me arredro,
y le voy a contar
qué quiere Pedro.

A Sánchez lo de rey
le viene estrecho
y lo deja frustrado
e insatisfecho.
Pues su ambición
es conseguir el título
de faraón.

Faraón con su séquito,
grande y magnífico.
Con escribas que le hagan
su jeroglífico.
Y allá en el fondo,
la presencia discreta
de Iván Redondo.

Con súbditos que adoren
a Su Persona.
Y con Begoña Gómez
de faraona.
Pero también
con la Calvo, que es apta
para el harén.

Con esa ostentación
que no se finge.
Con su enorme pirámide
y con su esfinge.
Ente divino,
más que Kefrén, que Keops
y Micerino.

De faraón los gestos,
modos y poses.
De faraón los triunfos,
propios de dioses.
Pero la crisis
es por culpa de Anubis,
Horus e Isis.

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