IGUALES ANTE LA LEY

En estos tiempos líquidos, confusos y de enciclopédica incultura política, la presunción de inocencia -uno de los rasgos de las civilizaciones avanzadas- ha quedado arrumbada e incluso desacreditada.

Pero, mientras no se demuestre lo contrario, España es un país donde impera el Estado de Derecho y por eso todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, todos, incluidos los miembros de la Familia Real.

Iguales ante los Códigos, quiere decir que no ser yerno del Rey Juan Carlos te van a tratar peor. Me temo que a Urdangarín, visto lo visto, y al margen de sus errores, que fueron muchos, se le trató con un rigor un tanto inusual en estas latitudes.

Al Rey Juan Carlos se le quiere dilapidar antes de tiempo, y prácticamente ya está siendo maltratado por juicios paralelos y mediáticos, llenos de medias mentiras y medias verdades, mientras el riguroso Estado de Derecho no está garantizando ni siquiera la presunción de inocencia.

Está claro que no está recibiendo el trato que se le da a otros personajes públicos. Al contrario, le están maltratando, mientras él asegura estar dolido pero sereno.

El Astrilabio ( BC )