IMPUESTOS: EL GOBIERNO DE LOS LÍOS

La primera obligación de un Gobierno es infundir certidumbre y seguridad jurídica, de la que depende la confianza de los actores económicos.

Pero mientras el presidente anunciaba ayer la creación de un impuesto al diésel para el ejercicio 2019, casi al mismo tiempo la ministra de Industria admitía que tal primicia se trataba de un “globo sonda”. ¿Qué imagen proyecta a los ciudadanos y al exterior, sobre todo a inversores y empresas, un Ejecutivo que exhibe tal veletismo al legislar sobre un asunto capital como son los impuestos?

Cada día es más evidente que la acción de este Gobierno no se basa en unas líneas maestras prefijadas, sino en la pura improvisación. Y ello, si no ha empezado a hacerlo ya, acabará pasando factura a la economía.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor