INGRATOS

España es una sociedad poco dada a celebrar sus propios triunfos. Ya escribimos mucho en ABC acerca de la baja autoestima de uno de los países más exitosos del mundo, tanto en su historia, como en el presente.

Del futuro ya no me atrevo a hablar, aunque nunca llovió que no escampara y creo que la musculatura social e institucional de nuestra nación puede con casi todo, o al menos eso creía Bismarck desde Alemania hace buen número de años.

Pasado mañana, los norteamericanos celebrarán su ya tradicional Día de Acción de Gracias. Un buen ejemplo para el resto del mundo: la capacidad de agradecer a Dios, a la naturaleza y al vecino. Tal vez a los españoles nos hace falta una efeméride parecida.

Un día que nos permita reflexionar sobre nuestra fortuna por vivir en esta tierra, al mismo tiempo que aprendemos a hablar de España en positivo, con un planteamiento superador de los errores pretéritos.

La virtud de la gratitud es la madre de todas las virtudes, dejó escrito Cicerón, mientras que la ingratitud es la expresión humana más mezquina, aunque más repetida.

¡ Cuánta ingratitud se destila ahora mismo con la propia España !

El Astrolabio ( ABC )