INNECESARIO E INÚTIL

Si lo innecesario en política es un error, lo inútil es una catástrofe. En ello anda empeñado Torra, el presidente vicario de la Generalitat catalana, quien posee una verdadera pasión por lo inútil. Por eso se enreda entre lazos amarillos y comportamientos ilegales.

No ocurriría nada si no fuese porque su obligación es la de administrar un territorio en el que viven siete millones de personas. Un territorio que gozó de una situación privilegiada, a la que contribuimos todos los españoles, y a la que una parte de los catalanes ha pegado una patada para que todo salte por el aire.

Por eso es tan inútil todo cuanto hace Torra, porque con su lazo amarillo no atrae inversión, no genera empleo, no resuelve el problema sanitario, asusta a los turistas y ve cómo lentamente Cataluña abandona las posiciones punteras de la economía española. ¿Se les puede abandonar a su suerte?

Allí viven más de la mitad de los catalanes que no merecen ni el abandono ni el olvido. El lazo amarillo en el fondo los ahoga y ni siquiera sirve para defender la dignidad.

El Astrolabio ( ABC )