INQUISICIÓN MODERNA

Aun a riesgo de ser impopular -para eso estamos los periodistas- regreso a mi tesis acerca de la asimetría que existe en España a la hora de juzgar los comportamientos de izquierda o derecha.

Una juez de Valencia imputa a Paco Camps, en su día presidente autonómico, por poner en marcha una prueba de la Fórmula 1 y así urdir un plan para su proyección política.

Bienvenida a la política, señora juez. Y Sánchez se gastaba el dinero de todos en los viernes, mal llamados sociales, también con el mismo afán de su proyección en pleno periodo electoral. Espero que la juez en cuestión tenga argumentos y hechos probados de mayor valor contra Camps, ya que de lo contrario debería el político valenciano querellarse contra ella por prevaricación y persecución judicial.

¿Desde cuándo tomar iniciativas en un gobierno, tratar de mejorar tu imagen con ello y ganar el favor de la ciudadanía es delito? De nuevo estamos dejando el ejercicio de la política al albur de las decisiones judiciales.

Son otros los códigos de la acción pública, y no siempre el penal. Uno de los problemas más serios de España son los jueces y fiscales de gatillo fácil.

El Astrolabio ( ABC )