INSÓLITA RESPUESTA DEL TRIBUNAL SUPREMO

En el auto de urgencia dictado ayer por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, los cinco magistrados decidieron por unanimidad devolver a los juzgados madrileños de lo Contencioso-Administrativo los recursos presentados por Puigdemont, Comín y Ponsatí contra la decisión de la Junta Electoral Central de no permitirles concurrir a las elecciones europeas del próximo día 26.

Sin embargo, en un fallo insólito, a la vez que se declaraba no competente para resolver la cuestión, entraba en el fondo de la misma al argumentar que, aunque los tres políticos estén procesados por rebelión y sean prófugos de la Justicia, no existe motivo de inelegibilidad alguno, ya que «en cuanto ciudadanos españoles, tienen derecho a presentarse como candidatos a las próximas elecciones al Parlamento Europeo».

Y urge a los juzgados madrileños a resolver cuanto antes el recurso, es decir, les apremia con razón, pero a la vez les marca cuál debería ser el sentido de su resolución.

El auto del Supremo, pese a las consecuencias políticas que inevitablemente tendrá, es un ejemplo del garantismo de nuestro Estado de derecho y explica por qué, pese a despreciarlo y querer destruirlo, Puigdemont recurre a él para poder ejercer sus derechos.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor