Utilizaré, “suavizada y bien hablada”,  la expresión  popular y gráfica «estoy  hasta las narices”,  para iniciar este comentario sobre las estupidez de esa ministrilla de tres al cuarto y compañera de cuadra del Coletas –en el casoplón de Galapagar–, viéndola utilizar los “media”,  que pagamos todos,  para  sermonearnos sobre su perturbaciones sexuales — fruto de las mentales que padece–. Nos tiene hasta el gorro con su seudo feminismo y su aprovechamiento de cualquier crimen para insistir en sus memeces congénitas.

Y,  si escribo sobre el tema, es debido a la lectura de un escrito publicado por un amigo en la publicación argentina “IMPERIUM NEWS” y  que suscribo totalmente.  Muy  especialmente el meollo del mismo, resumible en los siguientes párrafos:

Un hecho escalofriante y muy penoso acaba de tener lugar en España. Un padre secuestró a sus hijas, les dio muerte y al parecer se suicidó más tarde. La noticia ha mantenido en jaque a todos los españoles porque,  en un principio,  se pensó que se trataba de un secuestro, pero lamentablemente ha acabado en una tragedia. Lo curioso de este caso  — y de otros muchos– es que, cuando se trata de un hombre el que lleva a cabo este tipo de delitos contra natura,  se les da una gran difusión y se tachan de delitos machistas contra la mujer. Pero cuando quienes los llevan a cabo son las mujeres se corre siempre un tupido velo informativo”.

A continuación,  mi amigo, se toma la pena de publicar casos muy concretos:  María Rosa M. A. , acusada de ahogar a sus dos hijos en la bañera; Mónica Juanatey, mató a su hijo y ocultó su cadáver en una maleta en un monte de Menorca; Ruth Berbel, ahogó a sus dos hijos en una bañera  –en Jaén–; Raquel Martín “ahorcó a su hijo de dieciocho meses”; Alicia R. R.,  asesinó a su hijo de 67 puñaladas, Francisca González, estranguló a sus dos hijos con un cable; Davinia Muñoz, mató a su hija a golpes. 

Y remata  la información con  este oro comentario de lógica y de elemental deducción:

Es curioso que estemos todos en jaque por dos niñas– porque tenemos conciencia y empatía—y,  después,  miles de niños abortados no nos importen nada

Purísima lógica: “¡Dos  crímenes,  pesan más que doscientos mil en abortos anuales”! Eso, refiriéndonos, sólo a España. Si nos ocupáramos de los asesinatos de inocentes a nivel mundial, sumarían millones por año. Sin contar los miles  de ancianos “eutanasiados” a partir del momento en que la Sinagoga de Satanás ordenó  a todos los gobiernos del mundo legalizar la Eutanasia. Por supuesto, a España, –donde el Poder Supremo “sin rostro”  gobierna desde el 22 de noviembre de 1975–, le faltó tiempo  para acatar y cumplir el ucase.

De todos modos, en  este escrito intentamos dejar claro y resalado el uso de las “dos varas de medir” y el hecho de que el asesinato de las niñas tinerfeñas, ese “querubín” conocido como la “marquesa de Galapagar”  los considere “crimen machista” y, para ella, los  millones  de asesinados en los abortorios, o en hospitales,  por las feministas y sus colaboradores machos, son acciones angelicales, tal y como podemos comprobar diariamente. 

Esas féminas  asesinas “sin entrañas” son heroínas de la Democracia y la Libertad. Merecen ese honor como eficientes colaboradores de Satanás en su objetivo de crear la nueva “Ley universal” cuya misión ser sustituir la Ley de Dios, “que es machista”. Se ha de enterar el Mundo de que existe por obra de  una diosa Creadora, según se deduce de la nueva lógica, producto del genio de las féminas.

Y no solo es insoportable la “Irenita & Company”, también lo es el tener que aguantar le necedad de tanto seudo intelectual y manipulador de la  opinión pública, cuyo trabajo ha consistido en aborregar a nuestro Pueblo e imposibilitar, por lo tanto cualquier reacción positiva frente a este feminismo infantil que se ha llegado creer el “eje” del Universo, capas de privar a la Humanidad Orden marcado por Dios. 

El hombre ha sido a lo largo de los siglos, y lo seguirá siendo, el cabeza de familia. Otra cosa es la igualdad de los derechos entre varones y hembras, de discusión inadmisible porque Dios es el fundamento de esa igualdad.

Personalmente siempre he sostenido que la mujer tiene cualidades superiores a las del hombre, pero absolutamente diferenciadas. Una cosa es la  igualdad de derechos y otra muy distinta la diferencia sexual. El hombre es hombre y la mujer, mujer, solo a un idiota se le ocurre sostener que son “lo mismo”. Solo a unos gobernantes cretinos se les ocurre sacar Leyes como las que aprueba nuestro Parlamento.

De todos modos, podemos estar seguros de que la  situación actual es tan pasajera como una noche de luna llena –dura unas horas…–

Gran parte de la Jerarquía eclesiástica parece mema, pero confía en la reacción de algún  buen teólogo con autoridad reconocida, que vuelva a explicar a los humanos el Orden de la Creación y la distinta misión del hombre y de la mujer. 

Ya está bien de vaguedades –y a veces de bobadas–  en los sermones, en las homilías y en otros documentos que deberían ajustarse más al Magisterio perenne y  bimilenario de la Obra de Cristo.  Antes de ir a dar cuenta a Dios deseo dejar constancia de que me niego absolutamente a admitir las necedades por no ajustarse al Evangelio, ni a la doctrina de los Santos Padres y doctores de la Iglesia.

Confío que pronto volvamos a poder fiarnos de quienes deberían ser “luz de mundo y sal de la Tierra”. Mientras tanto estemos seguros de que la sagrada Biblia y el Nuevo Testamento junto con la Sagrada Tradición son los únicos maestros a tener en cuenta.

No me extraña que haya buenos católicos que caigan en diversas trampas como el “sedevacantista” pero lo importante es pedir a la Santísima Trinidad –y en especial al Espíritu Santo–  que acabe con  las tinieblas que desde  hace sesenta años cubre gran parte de Iglesia y pedirlo por medio de nuestra Madre, y de nuestro divino Redentor,  María Santísima.

Gil de la Pisa ( El Correo de España )

viñeta de Linda Galmor