IR PA NA’ES TONTERIA

Decía Groucho Marx  que era mejor estar callado y parecer tonto que abrir la boca y despejar las dudas, y yo añado que a veces el silencio es una medida muy recomendable para que no se le vea el plumero a los que cada día dicen una cosa distinta.

Por eso yo no critico el silencio de Pedro Sánchez que sigue los sabios consejos de su mediático asesor y ha dejado en manos de sus ministros el jaleo de gobernar este país mientras él se pasea por Bruselas, donde como habla idiomas, todavía puede dar el pego.

Desde que Sánchez está, a ratos, en la Moncloa, las cosas pintan bien porque de lo que se trata es de desdramatizar España que lleva mucho tiempo cabreada . La llegada al poder de Pedro Sánchez y sus mujeres y hombres feministas no es algo tan dramático como algunos apuntan, porque aunque solo tienen ochenta y cinco diputados, no necesitan ni uno más para lo que están decididos a hacer.

¿Que los fanáticos del lazo amarillo quieren reunirse con el gobierno para exigir que de una puñetera vez se les reconozca que son una raza superior?

Pues los de Sánchez se reúnen y se hacen una foto con los fascistas catalanes que aprovechan para darle un par de hostias a los fascistas españoles que estaban en el anterior gobierno, y después de marear la perdiz no se comprometen a nada , pero les sonríen mucho.

¿ Que los taxistas toman las calles de las principales capitales de España durante días y cometen varios delitos y algunas faltas administrativas ?

La solución es entenderlos con el talante marca de la casa, dejar que se desahoguen, pedirles que sean razonables, prometerles que solucionarán sus reivindicaciones y ganar tiempo porque estamos en el mes de vacaciones y no es justo que los ministros no se vayan a la playa como hace días ha hecho su jefe, agotado después de haber trabajado algo más de un mes en este año.

¿ Qué la avalancha diaria de pateras que llegan a nuestras costas con hombres, mujeres y niños necesitados de asistencia es cada día mayor y la guardia civil y los voluntarios están desbordados ?

Se manda al ministro del interior a la zona para que abrace a unos cuantos , y la vicepresidenta dice que la culpa la tiene Rajoy, que lleva camino de convertirse junto con el extinto dictador en el culpable de todo lo que suceda en este país hasta después de muerto. Claro que como Pablo Casado también tiene que hacer algo para no quedarse fuera de foco, se baja al moro, da unos cuantos abrazos a los negros y así todos tienen una foto en su álbum.

Si no fuera por el respeto que le tengo a los cómicos me atrevería a decir que el teatro ha perdido a unos cuantos actores que si se subiesen a uno de esos escenarios no escucharían ni un solo aplauso .

Pero no quiero traicionar mi primer impulso optimista, así que recupero el tono elogioso con el que empecé esta columna.

Estamos en agosto y no es necesario que nos alteremos más allá de a donde nos conduzca la pasión del deseo, a la que jamás hay que decirle que no.

Hagamos lo mismo que nuestro nuevo líder oficial.

Diego Armario

viñeta de Linda Galmor