IRENE MONTERO, ¿ LA MINISTRA » PARÁSITA » ?

«Parásitos» son hombres y mujeres de la oposición para Pablo Iglesias, pareja de Montero, la mujer que se encuentra al frente del Ministerio de Igualdad. Parásitos son quienes opinan de forma diferente a ellos. Hombres y mujeres. ¡Mujeres! ¡Ese es el respeto que profesan a multitud de féminas! Y si no, que su concubina le contradiga públicamente.

Mientras tanto, ahí la tienen, eludiendo preguntas de la oposición en la Comisión de seguimiento y evaluación de las medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. ¡Típico! Aunque, si tuviera el valor de responder, tendría que dimitir por inútil y ya sabemos cuánto se han aferrado al poder… como si pudieran llevárselo a la tumba el día que les toque ocuparla.

Reparte errores en plural: «También nos equivocamos», sin especificar en qué. Un discurso que parece aprendido de su pareja, quien acostumbra a bajar el tono cuando trata de convencer con su patética verborrea insultante. ¿Ensayarán juntos? Si creen que ella asume errores propios, se equivocan. Para eso están los expertos. Sin embargo, no titubea en lanzar infames diatribas contra las mujeres capaces de colocarla contra las cuerdas. Sí, mujeres, esas que tienen sexo cuando a ella le viene bien.

Aunque se le llene la boca exhalando palabras como «protección a las mujeres», conviene recordar que PSOE, Més y Unidas Podemos, votaron en contra de la creación de una comisión de investigación sobre la prostitución de niñas tuteladas en Baleares, a pesar de la denuncia de una madre referente a su hija: «Tenía 13 años y hacían cola para acostarse con ella». La izquierda aseguró que crearía una comisión de expertos (¿alguien sabe quiénes fueron los expertos?) para analizar el conflicto. ¿Ahora los abusos sexuales de 16 niñas son solo un conflicto? Niñas de 13 a 16 años, con rostros, nombres y apellidos.

Irene Montero, insiste de forma machacona y compulsiva en hablar de violencia machista, pero ignora a hombres y niños que sufren a manos de mujeres despiadadas, que también las hay. Se debe proteger a las mujeres, pero también a los niños, a los hombres y a los animales. Combatir cualquier forma de violencia, y no solo en una dirección. No pueden tratar a los niños y a los hombres como ciudadanos de segunda clase, y dado que la ministra es incapaz de entenderlo, estaríamos mejor sin ella.

Es patético escucharla hablar con tanta vehemencia, tanto como Echenique al deshacerse en elogios hacia la mujer del jefe. ¿Serán los «pelotas» la clase de hombres que les gustan a las feministas actuales? Ejemplo de mujer Ministra de Igualdad actual: pareja de, cajera de… ¡Buen currículum! Así arremeten tanto contra las mujeres válidas, las válidas de verdad, y no los sucedáneos a los que tienen acostumbrada a la población.

Resulta irrespetuoso y prepotente que llegue una jovencita sin experiencia e intente dar lecciones a las mujeres trabajadoras. Si al menos fuera convincente en sus discursos y pareciera que sabe lo que dice…Habría que invitarla a que se riera de las suyas y dejara en paz al resto, a las que llevan luchando toda la vida por conseguir una igualdad digna, en lugar de la que ella vende, que no es más que una igualdad selectiva. Las mujeres se merecen a alguien mejor que las represente.

¿Ha explicado al menos qué partidas presupuestarias ha destinado el Gobierno al feminismo en plena pandemia, cuando miles de familias continúan sin cobrar? Mientras tanto, la ciudadanía tiene que pagarse sus propias mascarillas.

¿Por qué Irene Montero no desmiente las chorradas que se oyen y leen por ahí, como que el patriarcado no quiere la vacuna, o que las feministas tengan que protegerse del patriarcavirus? El feminismo teje hilos de auténtica locura.

Es hora de abrir la mente y motivarse para tratar de averiguar qué hay detrás. Si el Ministerio de Igualdad es incapaz de proteger a las menores, las lesbianas o los transexuales, ¿para qué carajo sirve?

Presten atención al momento en el que los políticos tartamudean al responder a preguntas comprometidas y abran los ojos observando a quienes antes odiaban pronunciar ESPAÑA y ahora recurren una y otra vez a la Constitución. Abran los ojos de una vez a la realidad.

«La jefa», dice que la pandemia «redobla la importancia y la urgencia» de la agenda feminista… Parece que ahora tiene prisa por proteger a las mujeres, pero si son tan importantes, ¿por qué las colocó a los pies de los caballos animándolas a asistir al 8M, a pesar de que ya se conocía la peligrosidad del virus? Recuerden los guantes de algunas de ellas…

María Godoy ( El Correo de España )