Es irremediablemente tonto. La duda sobre sus luces era legítima. Había que ser tan clemente y piadoso como el Buen Samaritano para no dudar de su inteligencia, pero era legítimo hacerlo aunque solo fuera por aquello de la suerte del tonto, cuyo empirismo nos enseña que el tonto en apariencia no lo es en esencia, y que solo se hace pasar por tal para coronarse con el laurel de la victoria sin la trompetería de la soberbia, que suele ser el más  común de los pecados tontos de los inteligentes.

Pablo Casado lo acaba de evidenciar: es un tonto axiomático, un tonto de enciclopedia, un tolili de podium, un lelo de manual, un ganso que necesita descalzarse para contar hasta veinte, de esos que dejan de ser inofensivos cuando abandonan el felpudo de su casa para pisar la  moqueta del Poder, y entonces… ¡cuerpo a tierra! que al tonto le ha tocado el bastón de mariscal en la tómbola de las urnas.

Pablo Casado le tocó en unas primarias (de ahí no va a pasar) y a Zapatero en unas generales y mírale, de tonto doméstico ha llegado a ser un tonto universal que, con sus mofletes de eunuco viejo y su solemnidad de bobo añejo, le vende estampitas democráticas a los gorilas comunistas del Orinoco en la jaula de Caracas. Ya quisiera Pablo Casado para sí el carrerón que ha hecho Zapatero.

Cuando a un tonto le preguntas “¿dónde vas?” responde siempre “manzanas traigo”, que es exactamente  lo que acaba de hacer Pablo Casado. Toda España preguntándole por lo que le ha pasado al PP en las elecciones catalanas, y él contestando que se va de mudanza, que “la sede nacional del PP cambiará de ubicación”. Y además lo anuncia con la transcendente solemnidad del “Tierra a la vista” o del “En el día de hoy, cautivo y desarmado…”. Abundio Casado es irremediablemente tonto.

No adjetivo, diagnostico. Lo sabe toda España, en el felpudo de su casa ya no lo dudan ni lo sospechan y su hemorragia de votantes lo certifica. Que un tonto cambie de domicilio no soluciona nada. La única mudanza que habría que hacer en el PP es la de Pablo Casado.

De lo contrario seguirán haciendo el tonto con Abundio Casado tocando la flauta de Bartolo y sus votantes mudándose en estampida a VOX.

Eduardo García Serrano ( El Correo de España )