Evidentemente, las Democracias han desprestigiado tanto esa necesaria y noble,  gran profesión de “hombre público”,  que lo han dejado más hundido que el de “mujer pública”.

Nuestros políticos han lanzado la profesión a los albañales, con lo cual  resulta difícil, a primera vista, mostrar en una sola palabra la degradación máxima de quienes deberían brillar por su opuesto, siendo espejos en los que la Sociedad debería mirarse, y verlos siempre como defensores de los valores –todos–, y como guardianes de los derechos de sus compatriotas y del honor de la Nación. 

Con la Democracia liberal partitocrática,  como fruto natural  de ese invento genial de Lucifer, hemos de reconocer que, en la España de hoy, todo adjetivo negativo acompaña inevitablemente a los políticos profesionales-.

De todos modos  no quise eludir la respuesta al tenerla muy clara y le dije: “Ni en esta vida, ni en la otra, se le perdonara al político, “ser  irresponsable”.

Malo es el hecho de “serlo”, pésimo es ser ladrón, corrupto, traidor, perjuro, cobarde, embustero, sin vergüenza, etc.,  pero el colmo de lo nefasto para los pueblos, es tener políticos “irresponsables”. No solo “suspenden”, es que “su nota” es el “cero absoluto”. Peor calificación es imposible.

Sin duda, esta es la razón por la cual Dios Nuestro Señor,  nos informa, por boca de la Segunda Persona divina encarnada, que habrá un “Juicio Universal”.  Él creó el “hombre” a imagen y semejanza suya –inteligente y racional—y, por lo tanto,  “responsable”. Los animales no necesitan consolarse recordando el refrán: “al freír será el reír”, pero las criaturas libres se alegran pensando que “un día” veremos triunfar la JUSTICIA DEFINITIVA, seguros del cumplimiento  de la segunda parte del refrán: «el que ríe último ríe mejor

Sentadas esas bases, he de reconocer, con pena, que España es la nación más desgraciada del mundo, no por estar gobernados por mentiroso que ha engendrado la especie humana –, difícilmente repetible–  o por haber llevado a nuestra Patria a la “perfección de la Democracia” (me explicaré luego), o por haberse sacado de la manga “un gobierno exclusivo de mujeres”–hay que ser algo más que tonto para “dar al mundo este ejemplo de idiotez”—o por divertirse tirando nuestro dinero a espuertas  o por ser un pelele en manos de Soros y Cía., etc. etc.– ¡aunque todo eso “pese toneladas”! – sino,  porque es la personificación del súmmum al que puede aspirar un  “irresponsable”. No es posible superar esa cota.

Desde que el Caudillo nos dejó, pasamos a manos de “irresponsables” y como Franco, llevó la responsabilidad al máximo, la comparación resalta la profundidad del abismo en el que nos han sumido.

Al Generalísimo, su inteligencia le exigió poner  “como condición ‘sine qua non’” —en aras a su “responsabilidad” – a la Junta responsable del  Alzamiento Nacional contra los asesinos de la “República del Crimen” –como la llamó Francisco Gutiérrez Latorre  en libro conocido– “para  aceptar el nombramiento  de Jefe Supremo,  que lo seguiría siendo tras llevarlos a la Victoria, y que continuaría el tiempo suficiente para “impedir la vuelta” de los canallas asesinos de la FAI, de la UGT de ERC, y de los dirigentes intelectuales –masones—responsables  de los “siglos de desastres” … Y,  fue tan responsable,  que cumplió lo prometido

Desgraciadamente y, a pesar de su conocimiento de la naturaleza humana y de su genialidad de estadista, lo engañaron como un chino sus colaboradores y, –sobre todo–, no intuyó la “irresponsabilidad,  ‘hecha borbón’”,  al elegir Sucesor.

Por otra parte, la Sinagoga de Satanás,– que no pudo asesinarlo, ni pudo con él–, supo, eso sí, camuflarle su labor “bajo tierra” –“under ground”-– durante treinta y seis años, y el 22 de diciembre de 1975, estaba de vuelta (como aquel demonio  que después de arrojado y vagar por el mundo se dijo: “volveré a la casa de donde me echaron”… y la “encontró limpia y adornada”…)

El borbón perjuro y traidor fue el primer “irresponsable”… ¡tanto!, que habiendo recibido “todos los poderes” ganados con el heroísmo y con la sangre de la mejor generación de hombre de los últimos quinientos años  (que es “como se han ganado siempre y los derechos” de las naciones y  de “sus leyes”)  y, lo primero que hizo,  fue “arrojarlos todos por la borda” a las manos de los traidores y enemigos de España.

Fue ¡tan tonto e irresponsable!,  que no se guardó “ni siquiera el derecho fundamental” de dar “una patada en el culo a los Jefes de Gobierno”, cuando actuaran contra su Patria y su mismo “Trono”. Solo un tonto, retonto e irresponsable podía actuar así.  Y,  gracias a su estupidez, hoy, nadie puede sacar al embustero de la Moncloa,  de esa  su residencia dorada,  ni privarle de pasear a su costilla por el Mundo entero.

Gil de la Pisa ( El Correo de España )