JAIMITO

El consejo de ministros jaimito en la barroca Llotja del Mar de Barcelona el 21 de diciembre contribuirá a alimentar el siempre floreciente discurso narcisista victimista del independentismo gobernante en su variante idos de aquí, espanyols go home.

Un Gobierno central que se desplaza a la periferia para dejarse ver denota problemas de identidad; si encima va adonde sabe que será mal recibido en el primer aniversario de la mayoría absoluta indepe bajo el 155, el problema ya es freudiano, es decir, acientífico y, por tanto, sin cura.

 No es yendo a Barcelona como se resolverá el clima insurreccional, y menos haciendo jaimitadas: los independentistas fueron socios de moción para vengarse de Rajoy, no para regenerar España. Ni siquiera Vox salvará a Sánchez.

Tadeu ( El MUndo )

viñeta de Linda Galmor