JORNADA DE ESFÍNTERES APRETADOS

Cada día están más cerca las jornadas de esfínteres apretados para los miembros del Gomierdo y de todos sus «colocados y colocadas» con infinitas formulas, formas e impúdicas maneras.

De eso tienen sus caras duras el señor Sánchez, el Vizconde de la serranía madrileña y la Vizcondesa, su compañera de retrete, mesa, cama y banco azul; rictus de preocupación por no ser capaces -como en tantas otras cosas- de controlar a la soviética -así lo hacen en su partido-, la situación que se empieza a vislumbrar en el horizonte tras el general amansamiento por natural desgaste del jodido y jodedor Covid 19.

La piedra en el zapato que les está resultando la Jueza doña Carmen Rodríguez-Medel -Dios le ayude en su benefactor empeño de limpieza y desinsectización- es posible que se convierta en la «inaguantable incomodidad» que le fuera a proporcionar tener dentro del zapato, una delicada pluma desprendida del buche de la Paloma de La Paz.

Serán muchos y muchas de los que están en el mando único que desearán con toda la fuerza de sus repugnantes entrañas un repunte de la pandemia para poder volver a cerrar los juzgados y así, prórroga a prórroga, hasta que aparezca una vacuna que les libre.

A las gentes de este Gomierdo, según me han contado, se les han presentado varios problemas de los que les va a resultar muy difícil salir, por muchos cocodrilos que pongan a bañarse, con gorra, gafas de sol y bañador en el río Duero.

El primero son la sentencias que se van produciendo, que señalan la culpabilidad de las administraciones.

Otro de los problemas, que vergüenza les debería dar a todas las administraciones, sin excepción, es la reacción hasta ahora contenida de los familiares de los ancianos y ancianas que han muerto, ya veremos lo que dice la justicia, en las residencias de mayores -lo que son asilos donde apartar molestias-, tanto privadas como públicas.

La duda en el desentendimiento intencionado o no del gomierdo, poniéndoles en la tutela del materialismo de un comunista es, lo que viene a aclarar la duda, como poner a una comadreja al cuidado del gallinero. No hay que ser malpensado pero ¿cuántos millones se ahorrará el gomierdo…?

La Sanidad, aceptando que desde tiempo inmemorial tenemos una de las mejores del Mundo, lo cierto es que quien han contribuido a alcanzar ese nivel, desde hace más de cuatro décadas, es el material (dicho con todo mi respeto y cariño) humano.

Los médicos/as, enfermeras/os, celadores/as; hasta el personal de limpieza han estado y siguen estando por encima de los políticos, en la mayoría de los casos seres inútiles para todo, colocados porque sí en tan importante obligación: cuidar de la salud de los españoles.

Que nadie piense que después del despreciable olvido gumierdamental, los sanitarios que más «caro» les ha salido cumplir -en demasía, haciendo un alarde de generosidad y solidaridad-, con su labor, mostrando el mayor número de infectados y fallecidos por el virus en todo el mundo, se van a conformar con aplauso y discursos con falsos piropos de babosos políticos.

Las exigencias pronto se pondrán sobre la mesa, y no se piensan conformar con poco. Las denuncias contra la administración por las carencias de material protector que han dificultado su labor durante la parte más grave de la pandemia, está al caer en los juzgados, por parte de los colegios de médicos y enfermeros y, ya veremos si los sindicatos rojos, CCOO y UGT, no se ven forzados a presentar las denuncias del personal auxiliar y la de los no sanitarios.

En Francia la Fiscalía de París anunció que ha abierto una investigación preliminar sobre la gestión pública de la crisis de la epidemia de Covid-19.

No seáis así… ¿A quién se le puede pasar por la cabeza que…? ¿Qué la Fiscalía General de Estado en España es independiente…?

A usted, doña Lola ¿qué le parece?. A mí tampoco… me gusta el ajo crudo. Y no cura la «cangueliana» cagalera, señores Sánchez e Iglesias.

Eloy M. Mirayo ( El Correo de España )