JUECES, SÍ; GENERALES, NO

La insoportable suficiencia moral de la izquierda, que ha contagiado a esa derecha que, para hacerse perdonar, imita sus muecas antifranquistas, se manifiesta epilépticamente tras el fichaje de cuatro generales en las listas de Vox.

La reacción más zafia ha sido la del sicalíptico jotero Echeminga Dominga, del partido que fichó al generalito Julio Rodríguez en aquella época en que Errejón se jactaba de tener ya a parte del Ejército dispuesta a asaltar los cielos a sus órdenes, y cuyo ídolo político y financiador económico ha sido Hugo Chávez, militar golpista, con uniforme y sin él.

Dice el defraudador a la Seguridad Social: «El 23-F entraron al Congreso disparando. El 28-A quieren entrar votando. Se dejarán la pistola en casa, pero es lo mismo.» Pensará que los generales españoles son como su huidizo paisano Galtieri. Y no.

Si en España hay democracia es porque el Ejército, que era el que había ganado la guerra con Franco, pero de otra generación y sin sectores nazis como el argentino, facilitó la Transición. Lo hizo por la obediencia que Franco pidió en su testamento al Rey y porque era lo que convenía a España, a la que sirven y por la que han derramado su sangre no sólo en los campos de batalla sino bajo las pistolas de la ETA, cuya fachada política, Bildu, es, con el partido golpista ERC, socio político y electoral de Podemos. Gutiérrez Mellado, general en la reserva como los de Vox, fue el que hizo frente a Tejero, que se deshonró, tras deshonrar a su uniforme, al tratar de zancadillearlo sin éxito.

Sólo un general, Milans del Bosch, sacó los tanques y cuando su superior lo ordenó por televisión, los devolvió a los cuarteles. Todos los demás, pese a su indefensión ante la ETA y a los recogenueces del PNV de Arzallus, «inmenso estadista» para Iglesias, mantuvieron la disciplina y, con ella, el régimen constitucional.

Más grave ha sido la reacción de la ministra de Defensa, que ha dicho que los militares están para defender a todos los españoles, como si, en el ejercicio de sus derechos cívicos, no lo hicieran en las listas de Vox y sí Zaida Cantera en las del PSOE, que gobierna con el apoyo de los enemigos de España y de la libertad. ¿Y los jueces como Robles, que van y vienen de la toga al ministerio? ¿No deben defender a todos los españoles? Pues en este gobierno sobran.

Federico Jiménez Losantos ( El Mundo )