JUNQUERAS: LA CÁRCEL DE TÓCAME ROQUE

Qué sentirán los 8.000 reclusos de Cataluña sujetos escrupulosamente al régimen penitenciario cuando, día tras día, ven que la celda de Oriol Junqueras y del resto de políticos presos es poco menos que el club social de moda o un despacho de tráfico de influencias.

Los últimos en sumarse a la larga lista que visita cada jornada en la cárcel al ex vicepresident han sido el líder de la patronal CEOE y el secretario general de UGT.

 El escandaloso trato de favor del que están disfrutando estos presos es una intolerable afrenta y una burla al Estado de derecho.

En cuanto a Joan Rosell y Pepe Álvarez, su gesto resulta indignante para el grueso de afiliados a sus organizaciones, que a buen seguro no entienden a qué viene rendir pleitesía a un presunto golpista.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor