LA ” ARMADA FALCONETTI ”

Raudo como el Falcon del que toma su apodo, el presidente Sánchez Castejón, alias Falconetti, ha inaugurado el curso político con una ideica que recuerda mucho la de Armada para acompañar y rectificar el golpe de Tejero.

El que fuera jefe de la Casa del Rey, que, tras reunirse con Múgica y el alcalde de Lérida, amén de Milans del Bosch, creía contar con apoyo civil y militar suficiente para echar a Suárez sin pasar por las urnas, se presentó tras la tejerada en el Congreso con una lista de Gobierno que incluía representantes de todos los partidos, PCE incluido, y en el que Felipe González era vicepresidente. 

Aparte de la intolerable humillacióna la sede de la soberanía nacional, la ideica de Armada, aun si hubiera sido aceptada por todos, tenía un problema: era inconstitucional. Y el Ejército de Franco -ese al que, con la media España nacional, se quiere humillar en el Valle de los Caídos- respaldó, con el Rey al frente, el orden legal votado por los españoles en 1978. Y a los golpistas del 23-F les cayeron 30 ejemplares años de cárcel.

El golpe de 1981, cuya toma del Congreso copió Tejero de la de los sandinistas a las órdenes de Edén Pastora, Comandante Cero, no quería romper el Estado sino fortalecerlo, limitar el Estado de las Autonomías y endurecer la política antiterrorista, que cosechaba cien muertos al año.

Un Gobierno de concentración nacional podía haber sido aceptado por los partidos políticos y buena parte de la opinión pública. Pero el régimen constitucional ni permitía ni permite esas cabriolas. La Transición, que también se pretende enterrar en Cuelgamuros, se hizo “de la ley a la ley”, y ningún golpe, civil o militar, puede saltarse la Ley de Leyes más que reformándola legalmente.

Sánchez quiere cumplir el pacto con sus socios catanazis que le llevó al poder con un plebiscito contra el TC, o sea, contra la Constitución, que quedaría por debajo de una consulta regional para aceptar lo inaceptable: los 14 artículos -de 200 del Estatuto de ZP y Mas- que imponen una justicia sólo nacionalista -no catalana, que es la española- en la que los delitos del separatismo serían méritos; y los impuestos, pesebre para el Golpe blando permanente con que sueñan Iceta, Batet… y Snchz. Menos mal que Torra, más bruto y peor que Tejero, se negó ayer a aceptar el golpe de la Armada Falconetti.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )