LA AUSENCIA

La ausencia pierde sentido, cuando el recuerdo se rehúsa a perecer.

La ausencia pierde sentido, cuando la memoria ignora la razón.

La ausencia pierde sentido, cuando la presencia se aferra al dolido.

La ausencia pierde sentido, cuando no es ausencia es dolor.

La ausencia pierde sentido, cuando no cumple su cometido el olvido.

Tu ausencia nunca tuvo sentido, pero la tuve que padecer.