LA CAÍDA DE LAS MÁSCARAS

Si algo bueno tienen los momentos decisivos es que hacen caer muchas máscaras, porque, de alguna manera, obligan a tomar partido. Y estos días nos dejan dos particularmente importantes. Salida de la cárcel -que no liberación- del opositor venezolano Leopoldo López. Alberto Garzón, de unidos Podemos, se refiere a López como ‘golpista’ y algún que otro podemita más lamenta las primeras palabras del opositor sólo porque no siguen las consignas de Maduro.

Vigésimo aniversario del secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco por la banda terrorista ETA, y Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid que colgó del consistorio la bandera arcoíris, se niega a colocar una pancarta en memoria de esta víctima del terrorismo.

Ya lo ven. Son ellos y son así. No podemos más que agradecerles el gesto. Sin máscaras, todo está mucho más claro.

La Gaceta