Empatía, al igual que otras palabras pijo-progres de caviar, es abominada por mi de manera especial. Esta gentecilla que inexplicablemente para cualquier persona medio razonable o incluso para los politólogos más entendidos se han constituido en los timoneles de la política y la sociedad española, sin que nadie, absolutamente nadie haya hecho nada para mandarlos al rincón donde deben estar.

Pero por desgracia, la dejación de funciones de la clase política con valores, bueno ya no los tienen, los tenían; La clase económica, que se ha dado cuenta de que un gobierno de ineptos e iletrados es lo mejor para sus torticeros propósitos; los integrantes de las diversas clases y poderes del Estado, acomodaticios al fin a sus nóminas y el pago de sus hipotecas, vacaciones o la formación de sus hijos; la clase religiosa, que está más cerca de Satán que de Jesucristo, preocupados por ser príncipes en la tierra y olvidado el ser pastores para pasar a promocionar a los lobos de esos corderos; Finalmente, el pueblo llano, el de pan y circo que decían los césares al borde de la caída al abismo del Imperio. Nos han traído lo que tenemos.

No debemos confundirnos con nuestros recuerdos. Hablaba yo de los padres de la Constitución con un antiguo miembro del PSOE, ahora converso a la crítica del desastre actual, que me justificaba los errores de los padres de la misma. Respondiale yo: «que de eso nada».

Errores ninguno, más bien planificación de la destrucción de la Nación más antigua de Europa para, que los provenientes del Movimiento Nacional no perdieran «sus palacios» y los nuevos, que curiosamente si escarbamos un poco habían nacido muchos de ellos en esos palacios, entrasen a formar parte de la élite nacional y entrasen al reparto de la tarta del Estado a destruir.

Y todo lo anterior no ha hecho más que traer a nuestra tierra «el saqueo de España», si ustedes se molestan en repasar las cifras de los casos conocidos de meter la mano en la caja de los políticos, de todos los partidos, refrendados por jueces en diversos procesos que acaban siempre igual, es decir con condena que no se cumple, ni se rescata lo sustraído.

Por el gasto desenfrenado en las administraciones autonómicas; Un invento estas que sirve para camuflar el saqueo en forma de colocar a amiguetes y familia en puestos en los que cobran, pero no trabajan y no por último, porque hay muchas formas de saqueo, la aparición de «lo social» me acabo de enterar que en Madrid, Ayuntamiento, hay 12.000 personas contratadas por servicios externos, que nadie sabe cómo han sido adjudicados y que se llevan la módica cantidad de 280 millones de «eurazos» anuales, de los que no se quiere auditar o vigilar nada, cuando fueron adjudicados por la izquierda y ahora manda, en teoría la derecha.

Y en lo anterior no metemos los otros miles de saqueos, grandes y pequeños que han llevado a la octava potencia económica mundial en el año 1975, a la mitad de la tabla de los 117 países de la ONU, en todos los aspectos.

Este estado fallido como se dice ahora y que si no ha reventado es porque lo tenedores de una deuda que es el 125 % de el P.I.B., es decir técnicamente hace mucho que hemos quebrado, es simplemente porque nos están llevando al saqueo, aquel que predice en sus formas esa ley que nos quiere poner «el doctor trilero» y que permitiría quedarse con la propiedad privada de todos nosotros para pagar esa deuda.

Como la cosa corre prisa, es por lo que los jefes del Sátrapa de la Moncloa han decidido acelerar el paso antes de su famoso 2030 que se les viene encima y no llegan y para eso se ha optado por meter con calzador a mandar en este País a gente como «la Yoli», «la niña de la curva» o la imponderable «3M» es decir: madre, médica y mujer.

Pero para rizar el rizo de todo esto, nos han puesto a despilfarrar nuestro dinero a una iletrada que inexplicablemente consiguió trabajar tres meses en un supermercado como cajera, a pesar de su coeficiente intelectual y difícil explicar su equilibrio emocional.

Y es que esta última ministra ha demostrado esta semana quién es y cuáles son sus valores y comportamientos. Pues, como sabrán, tres hombres de una de esas nacionalidades innombrables por ser delito de odio el decirlo, han violado a una mujer de 35 años en el interior de una furgoneta en la localidad de Reus. Motivo d ella violación, a parte de los clásicos. El que fuese una española, que llevase una cristiana y llevase una camiseta del partido VOX.

Preguntada por este hecho, la ex-cajera y actual ministra, única ministra en todo el mundo de un ministerio de igualdad. Responde completamente diferente a lo esperado. Años diciendo que las mujeres dicen la verdad si o si, que las mujeres son violentadas por el patriarcado o por la agresividad masculina, va y se descuelga al conocer la filiación de la interesada, que es un fake news y propaganda fascista. Bueno, pues tendremos que considerar a los «Mossos» y al señor Juez nº4 de Reus, también fascistas por colaborar en la difusión de este bulo.

Señora mía, usted y sus políticas de apartheid hacia los hombres y su «si es si», «no es no» «sola y borracha», etc, no son más que uno de los clavos de la tapa del ataúd de la sociedad en la que vivimos.

Usted es responsable de los más de dos millones de denuncias falsas puestas contra hombres, con el único afán de echarlos de su casa, que van a seguir pagando, sacarles hasta el último céntimo de sus posesiones y quitarles sus hijos de por vida.

Pero con esas denuncias falsas se ha logrado que otros dos o tres millones de personas, entre: abuelos, abuelas, sobre todo abuelas, demás familia, deudos y amigos en general sufran con el pobre y esquilmado injustamente denunciado, y que usted haya ganado innumerables enemigos. Enemigos personales, no políticos.

Por eso señora mía, que usted diga que la agresión a esa mujer en Reus es un bulo es tan solo uno de los muchos motivos para que, cuando usted deje de ser ministra, deje de llevar escolta y demás prebendas, no pueda usted salir a la calle ni a pasear, porque ya hay varios millones de personas que la han declarado a usted enemiga personal.

Y simplemente desde aquí, yo preocupándome por usted, y como buen cristiano que soy, lamento decirle que intuyo que, teniendo en cuenta como la gastan las abuelas, que han dejado de ver a sus nietos de por vida gracias a sus leyes, debo decirle: ¡que usted tiene un problema!; Y no es de formación académica o salud mental, si no de seguridad personal, ante las miles y miles de personas a las que usted ha destruido sus vidas.

Y ahí lo dejo…

José Antonio Ruiz de la Hermosa ( El Correo de España )