LA CLAVE ES MOVILIZAR A LA MAYORÍA SILENCIOSA

El presidente del Gobierno visitó ayer Cataluña por primera vez desde que tomó la decisión de aplicar el artículo 155. Fue un viaje fugaz para participar en un hotel cercano a la estación de Sants en la presentación del candidato del PP a las elecciones del 21-D. Rajoy llamó a votar a la “mayoría silenciosa” catalana y apeló a la Cataluña “mestiza y abierta”. Su mensaje resulta acertado y llega en un momento trascendental que exige, por un lado, la movilización de la Cataluña “valiente” -tal como el propio Rajoy la calificó-; y, por otro, el mayor entendimiento posible entre las fuerzas constitucionalistas.

El desafío independentista no sólo ha intentado liquidar el Estatut, sino que ha roto la convivencia y ha abocado a la economía al desastre. Los comicios de diciembre no van a solucionar el problema de fondo, pero puede contribuir a abrir una oportunidad que pasa por que el independentismo pierda la mayoría parlamentaria. De momento, y pese al victimismo alrededor de los dirigentes encarcelados, todos los partidos del bloque separatista -incluido la CUP- ya han confirmado que van a a concurrir a los comicios. Sólo hay dos caminos para derrotar el delirio del secesionismo: la ley, activada al amparo del orden constitucional; y las urnas del 21-D.

El Mundo