La madeja de irregularidades contables deUnidas Podemos, que podría estar encubriendo su financiación ilegal a través de un entramado internacional de empresas, ya está siendo investigada, además de por el Tribunal de Cuentas y por el Sepblac, por el juez Juan José Escalonilla, que ha imputado a Podemos como persona jurídica y a parte de su cúpula por la supuesta caja B del partido.

Después de lo publicado por este periódico, cada vez resulta más difícil de mantener, como se empeñan en hacer Pablo Iglesias e Irene Montero, que se trata sólo de un montaje para desgastar al partido morado.

Y es que, según ha podido saber EL MUNDO, la mayor parte del dinero que el partido liderado por el actual vicepresidente del Gobierno pagó a Neurona por unos supuestos trabajos de asesoría para las elecciones de abril de 2019 habría acabado en una sociedad instrumental radicada en una vivienda particular ubicada en la región mexicana de Jalisco.

Dicha sociedad, Creative Advice Interactive Group, S.A., no tiene logística de ninguna clase, su actividad empresarial es mínima y, por supuesto, carece de experiencia en este tipo de trabajos, lo que ha hecho sospechar al Sepblac que se trataría de una tapadera, única explicación posible para entender el desvío de 308.257 euros hecho desde Neurona, una empresa vinculada con el fundador y principal ideólogo de Podemos, Juan Carlos Monedero, con el antiguo régimen populista de Evo Morales en Bolivia y con la actual dictadura de Maduro en Venezuela.

Es cuanto menos inquietante que un dinero pagado por Unidas Podemos a cambio de servicios de comunicación electoral acabe nada menos que en una sospechosa empresa pantalla de México. Por su parte, la Fiscalía del Tribunal de Cuentas estudia si UP ha podido incurrir en dos delitos, uno de falsedad en documento mercantil y otro electoral, al considerar que la contratación de Neurona pudo ser ficticia, ya que ésta se produjo un mes antes de que la empresa se registrase legalmente en España.

El cerco de las investigaciones se va cerrando, por lo que se hace ya insostenible que el líder de un partido que presume de transparencia continúe sin dar explicaciones sobre acusaciones tan graves. Con una estructura centralista y de corte leninista es inconcebible que Iglesias fuese ajeno a la creación del complejo entramado instrumental de financiación.

Pero en cualquier caso, el asunto transciende a la propia organización política. Iglesias es el actual vicepresidente del Gobierno, por lo que es la reputación del mismo la que está puesta en cuestión. Pedro Sánchez no puede mantenerse ajeno a estas sospechas de corrupción y debe exigir a su número 3 que dé explicaciones convincentes sobre el asunto.

No hay que olvidar que Sánchez llegó a La Moncloa a través de una moción de censura sostenida sobre una sentencia manipulada que atribuía al PP una supuesta caja B y prometiendo medidas de regeneración política.

Su silencio sólo puede explicarse por el lazo de fidelidad interesada que le une a Iglesias, del que depende para poder seguir al frente del Gobierno.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor