LA CRISIS QUE VIENE

Podríamos escribir que todo va bien, pero estaríamos contando una mentira. Es cierto, sin embargo, que vivimos en un gran país que pertenece al exclusivo club de la UE.

Tan selectivo, que sólo representamos el siete por ciento de la población, poseemos el dieciséis por ciento de la riqueza mundial y equivalemos a algo más de la mitad del gasto social de todo el globo terráqueo.

Sin duda alguna, unos privilegiados. Ante esta realidad, es posible incluso que muchas personas se planteen que, en la fábula de la hormiga trabajadora y la cigarra disfrutona, la que lleva razón es esta última.

La terquedad de los datos, sin embargo, hace tambalear las ensoñaciones de un mundo ocioso y sin esfuerzo. En España vamos camino de batir récords negativos de deuda y déficit.

Hasta mayo gastamos lo que no teníamos y, a partir de ahora, seguiremos ahondando en los números rojos. Esto solo mejora si trabajamos y ahorramos más, pero no parece que los encargados de decidir estén por la labor.

Lo cierto es que, como vivimos en la propaganda de los mundos de Yupi, nadie quiere hablarnos de la crisis que viene, pero viene.

El Astrolabio ( ABC )