LA CULPA

Ni en la peor de nuestras pesadillas nos podíamos imaginar una situación semejante a la que vivimos: una peste contagiosa incontrolable y el Gobierno en manos de unos social-comunistas que improvisan a cada paso que dan.

Se están cargando el consenso no escrito a base de sus decisiones y de sus intervenciones. Ayer Sánchez nos anuncia una nueva arbitrariedad, aprovechando lo excepcional del momento.

Cede así a las ensoñaciones totalitarias de Podemos. En su espiral de dar palos de ciegos, este Gobierno parece no querer ver el desastre económico que España va a sufrir en los meses siguientes.

Ahí sí que van a aparecer ciudadanos vulnerables. Mientras, se culpa a Europa de todos nuestros males.

No hicieron previsión, no planificaron, no gestionan bien y la culpa es de los demás -oposición incluida-, que es el rasgo más mezquino que caracteriza a las personas inferiores.

Pero de los respiradores no sabemos nada. No aparecen. Estaba claro que no estaban preparados para gobernar.

El Astrolabio ( ABC )