LA DIMISIÓN DE PEDRO SÁNCHEZ

Qué vas a hacer si sacas un solo escaño menos que en abril. Qué vas a hacer, piedra en el camino, y que harán los aventureros afines a tu causa: la del resentimiento nacido del fracaso. Decidiste forzar otras elecciones la misma noche en que abriste el regalo que no merecías, porque solo expresaba el rechazo a Vox. Y creíste que el pueblo te quería, pero que aún debía quererte más.

Ahora pretendes que te voten los españoles que no votaron bien y que te invista el Parlamento que ya te ha tirado cuatro veces. Ni la derecha ni el centro ni la izquierda ni el nacionalismo se fían de ti, porque los has engañado a todos. No es que mientas constantemente: es que estás privado de la facultad de reconocer una verdad, de fijar un compromiso, de expresar un sentimiento sincero.

Es el destino del político robot. Cada día te cargan un programa en el disco duro: neoliberal en Wall Street y populista con las pensiones; plurinacional en Pedralbes y españolazo en Extremadura aunque te equivoques de jamón, porque a veces la máquina se gripa.

Pero qué vas a hacer si, aunque hayas rendido a tus zapatones de Joker a una abrumadora escuadra de medios públicos y privados, sigues sin subir en los sondeos. Qué vas a hacer con tu vida si pierdes el Gobierno. Eres capaz de seguir de secretario general, como me insinuó aterrado uno de las Juventudes que espera tu caída, como tantos buenos socialistas.

Traicionaste a Rubalcaba -eso fue antes de sobreactuar en su funeral- lanzando a escondidas tu candidatura a primarias. Susana te puso en la silla con condiciones y también la traicionaste. Estalló el multipartidismo y llegó el bloqueo, y los tuyos tuvieron que echarte de Ferraz cuando te disponías a dar un pucherazo tras un biombo, porque solo echándote podían desbloquear España.

 Te hiciste bolivariano para seducir a una militancia que apenas reprimía la admiración por aquel Iglesias. Y ahora pierdes el sueño si te lo nombran. Te encaramaste al poder pactando con los mismos golpistas a los que acababas de aplicar el 155 con Rajoy, pero no convocaste las elecciones prometidas hasta que lo que queda del PSOE se rebeló contra tus cesiones al separatismo y este te tumbó los presupuestos. Ahora prometes estabilidad y gasto al mismo tiempo con tal de que la recesión te pille a cubierto en Moncloa.

Si retrocedes, espero del PP -anteayer lo comentaba con uno de sus dirigentes- que pida tu cabeza como premisa para dejar gobernar al PSOE. Ojalá Borrell regrese para relevarte: se activaría el consenso de las reformas profundas. En cuanto a ti, saldrás de Moncloa sin haber aprobado unos Presupuestos socialistas.

En el mejor de los casos tendrán que hacértelos liberales y conservadores para capear la crisis. Entonces a algunos se les caerá la venda. A otros no nos has engañado jamás.

Jorge Bustos ( El Mundo )