Materializado ya en la Lomloe, el plan diseñado por la izquierda para intervenir ‘de facto’ el sistema educativo no estaría completo sin la neutralización del modelo de la enseñanza concertada, que hasta ahora ha garantizado la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos y que en términos económicos, a partir de la iniciativa privada, ha reducido la carga presupuestaria de la enseñanza en España.

Unidas Podemos presenta mañana en el Congreso una proposición de ley que estrecha el cerco sobre la educación concertada, cuyo modelo considera un obstáculo para su estrategia de adoctrinamiento escolar y homogeneización ideológica de las nuevas generaciones.

Asfixiar a los centros concertados, hasta que de forma voluntaria ingresen en el sistema público, es el plan trazado por Unidas Podemos, cuyos ataques a la libertad no reparan en gastos.

Nacionalizar la educación, al coste que sea, vale la pena para sus fines.

ABC