” LA FUGA DE MARTA ROVIRA NOS CONDENÓ A TODOS ”

La defensa de los líderes independentistas presos por la rebelión del referendo ilegal del 1 de octubre y la posterior declaración de independencia del día 27 del mismo mes cree en sus posibilidades de «demostrar que no hubo rebelión ni sedición, por no darse el tipo de violencia que estos delitos precisan para ser considerados como tales».

El abogado Javier Melero, letrado de varios de los encausados, explica que «la violencia tiene que ser armada para que se pueda hablar de rebelión; tiene que existir la amenaza armada, aunque finalmente las armas no se usen para matar o para herir a nadie, como sucedió con el golpe de Tejero». Igualmente, señala Melero, «el tipo de violencia asociada a la rebelión, según el Código Penal, tiene que ser la “idónea para derrocar al Estado”, y no fue el caso ni del 1 de octubre, ni del 27, porque ni España ni su integridad estuvieron realmente en peligro».

Frente a los rumores de que se estaría buscando un pacto con Fiscalía, a cambio de que rebajara los cargos, Melero recalca que «no tiene mucho sentido intentar pactar nada porque es muy probable que ganemos». Con «ganar», Melero se refiere a que sus patrocinados no sean condenados ni por rebelión ni por sedición, «aunque en cambio habrá que acometer con la mayor atención la defensa por los delitos de desobediencia y desórdenes públicos».

«Y la malversación siempre estará ahí», admite también Melero, a pesar de contar en su favor con el argumento de oro del exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que no se ha cansado de repetir que «ni el referendo ni sus preparativos se han llevado a cabo con ni un solo euro de dinero público».

El acercamiento de los presos a las cárceles catalanas «es un primer paso», pero el objetivo de las distintas defensas es que los políticos encausados no tengan que esperar a la celebración del juicio en prisión preventiva. Concretamente Melero no ve «riesgo de destrucción de pruebas, ni de reiteración delictiva ni de fuga en casos, por ejemplo, como los de Oriol Junqueras y de Quim Forn, que desde la cárcel y de un modo inequívoco han renunciado a cualquier ilegalidad y se han pronunciado en favor de recuperar la normalidad institucional».

Pero reconoce también Melero que «la fuga de Marta Rovira fue letal, nos condenó a todos, y a pesar de que si conoces a Forn o a Junqueras es evidente que no van a fugarse, es normal que cualquier juez desconfíe de todos visto lo visto con la señora Rovira. Justo cuando las prisiones preventivas podían empezar a relajarse, su huida nos mató». De todos modos, tanto Melero como los demás abogados no dejarán de pedir la libertad provisional para sus clientes.

Salvador Sostres ( ABC )