La Generalitat ha decidido desafiar una vez más al Tribunal Supremo y excarcelar sin más motivación que la puramente electoralista a los condenados por sedición.

En la medida en que un recurso de la Fiscalía paralizaría automáticamente su puesta en libertad, parece previsible concluir que Oriol Junqueras y los demás reclusos no podrán participar en actos de campaña. Pero el pulso es de nuevo obsceno y rayano en la desobediencia.

El independentismo ha decidido hacer del victimismo su lema electoral, y sobre todo pretenden que Salvador Illa, hasta ahora perteneciente a un Gobierno favorable a la concesión de indultos y a desactivar el delito de sedición, se retrate. Sánchez e Illa han utilizado el estado de alarma para diseñar unas elecciones a medida, y el separatismo es consciente de ello.

Por eso quieren comprometer al PSC. Sin embargo, el desprecio de unos y otros a los jueces es notorio, y ayer votaron juntos en el Congreso para mermar su independencia. En eso, nada cambia.

ABC

Viñeta de Agustin Muro