Si bien anteayer por la tarde la administración autonómica ha desaconsejado la asistencia a mítines, horas antes se había anunciado des de la Generalidad que estará permitido saltarse las restricciones de movilidad perimetrales para asistir a actos políticos de la campaña de las elecciones autonómicas del próximo 14 de febrero.

El presidente (ilegítimo) en funciones, el sujeto Pere Aragonès, ha argumentado esta postura señalando que se trata de un derecho fundamental previsto en la ley.

Cabe recordar que dicha decisión se ha tomado en plena vigencia de las medidas comunistas que atentan contra la actividad de sectores económicos enteros como es el de la hostelería y la restauración, en que a los empresarios se les ha impuesto unos horarios (de 7:30-9:30 y de 13 a 15:30) y condiciones, prácticamente prohibitivos.

Los comercios, por su parte, ven restringida su actividad en igual medida, habiendo de permanecer cerrados los de una superficie superior a 400 metros cuadrados y limitar su aforo los que cuentan con menos de 300 metros cuadrados. El aforo se limita al 50 % de su capacidad en espacios culturales y locales de ocio, mientras que los gimnasios e instalaciones deportivas cerradas no podrán abrir al público.

La medida anunciada hace un día por la consejera de la Presidencia Meritxell Budó ha recibido críticas, tanto en las redes sociales como provenientes del ámbito científico, además de las efectuadas por parte de la oposición.

Georgi Boyadzhiev ( El Correo de España )