Nadie aún empezó esta cruzada tan urgente como necesaria. Se llamó guerra de liberación la que costó tres años de lucha hasta poder liberarse del socialismo, comunismo, separatismo y terrorismo, y toda la chusma izquierdosa depravada y su miseria, que entonces al igual que hoy, se había adueñado del poder para ya no soltarlo.

Hubo que hacérselo soltar a tiros. Porque a tiros habían empezado ellos la guerra: asesinando gente que no era de izquierdas ni de su agrado. Darían lugar, como consecuencia, al levantamiento militar, al llamado glorioso Alzamiento Nacional del 18 de Julio del 36, para librar a España de sus enemigos y hacerla Una, Grande y Libre.

Hoy para poder vivir como personas normales hay que liberar a España entera del socialismo ya que este psicópata que dirige toda la banda criminal es el que impide el funcionamiento regular del país, el que una persona pueda ser normal y vivir con un mínimo de dignidad.

El socialismo que nos sumerge en esta dictadura es la antítesis de la civilización que es la primera que elimina, empezando por la enseñanza que impone y convierte en propaganda y adoctrinamiento. Fomenta la división social, el odio y el veneno, y bajo esos presupuestos es invivible nuestro tiempo en esta patria común de los españoles y que también destruyeron, porque ya no es Patria ni es común.

Lenin aconsejaba matar a la buena gente como la primera que tiene que morir, y al tal Lenin, como el sucesor Stalin, que mató en España tanta gente, mucha de sus filas, viene el tercero en discordia que pronto será Putin, el comunista histórico.

Se nombra como seguidor, y se mira en estos líderes, y va destinado a acabar con el pueblo a cuenta del pueblo.  La inmunda rojería española pronto se pondrá sirviendo a Putín y al comunismo ruso, que no pudo entrar entonces en España y lo intenta ahora por Cataluña. Otra vía de acceso es el comunismo venezolano, al servicio de los de Podemos.

Mientras tanto, preparan a España para el comunismo, al dar al traste con la democracia. Acabaron con la división de poderes, base de la democracia, para que nadie le pueda toser las decisiones arbitrarias todos los días del Felón, Pedro Sánchez que no es más que un loco comunista.

Destrozó la economía y elevó la deuda pública a tres billones. Acabó con nuestras libertades y derechos; con la propiedad privada. La casa puede estar ocupada por inmigrantes ilegales que ya se empadronaron allí y no se irán porque les va muy bien el negocio de la droga y porque el gobierno les protege y paga dinero por votar a Sánchez.

La subida brutal del precio de la energía y de la comida, y de todos los productos de primera necesidad, al igual que los impuestos, hacen invivible la estancia bajo un gobierno que sólo le importa el adoctrinar, la compra de voluntades y corromper. El fin es la destrucción premeditada de todo hasta no dejar piedra sobre piedra.

La sociedad del bienestar fue eliminada, lo mismo que la clase media; las políticas feministas llamadas de igualdad de género, de violencia de género, LGTBI y otras, que además de ser un derroche de dinero escandaloso hacen mucho daño a la juventud, ya en estado lamentable. Rompen el equilibrio social y destruyen la paz.

A la sociedad en general la despluman y roban la moral y la cartera. Desposeída de su dignidad y humanidad, al borde de la desesperación como la gallina de Stalin. Cuando la metió debajo del brazo donde la iba desplumando con el gran estruendo por el sufrimiento del animal, la mantuvo así hasta no dejarle ni una pluma.

Al final la puso en el suelo en tal estado sangrante y horrible y el animal quedó inmóvil tal y como la dejó porque no tenía ni fuerzas para levantarse ya que la había tenido varios días sin comer nada. Stalin rodeado de su plana mayor a la que daba esta lección práctica, le empezó a echar un grano de trigo cerca de donde yacía y la gallina que consiguió alcanzar el grano y comérselo.

Le fue echando otro más lejos y grano a grano mientras los espectadores quedaban atónitos al ver cómo la gallina seguía a Stalin por comer un grano de trigo. Entonces éste acabó de enderezarse y sacar granos del bolsillo de su guerrera y dio por terminado el número circense para que los demás extrajeran la lección práctica: así es como se domina al pueblo, expresó fachendoso.

Fígaro (El Correo de España )