Pese a la apariencia de normalidad, España comienza a no funcionar y nos queda la etapa pos-pandemia. Los acontecimientos pueden precipitarse y desencadenar una situación que determine tomar medidas drásticas. Ya veremos, que la cosa se está descomponiendo hasta un límite muy serio. Comenzado el año la pregunta clave sería, ¿quién confía en el Gobierno de España?

Ahora es la Justicia quien se revela contra el Gobierno tomando partido a favor del Estado de Derecho: frenando la inmersión del castellano en Cataluña y desautorizando la Ley Celaá. Defendiéndose de la injerencia en el nombramiento de los miembros del Poder Judicial. Y volviendo a juzgar a un socio del Gobierno, al ex etarra Otegui, sobre el argumento irrefutable de que “las víctimas tienen derecho a una sentencia”.

Ahora bien, no caigamos en el absurdo de pensar que la quiebra a la que se conduce España ha surgido como consecuencia del Gobierno Sánchez & Bicho, porque, pese a todo lo que este Gobierno hace por descomponer España, sería injusto. Demos entonces a cada uno lo que le corresponde. Que eso es hacer justicia.

Tiremos para explicarnos de los refranes, esas sentencias de razón acumuladas que son a la sabiduría, lo que la costumbre es a la ley.

1º.-. “Del árbol caído todos hacen leña”.

Se suele poner como comienzo de la deriva que hoy comprobamos y sentimos a José Luis Rodríguez Zapatero, calificado internacionalmente como un anormal, por entender algunos que las medidas que el actual Gobierno está tomando son las premisas que dejó diseñadas el presidente de las dos neuronas.

Con todo, Zapatero, como ocurre hoy con Pedro Sánchez, partió de su línea de demarcación en esta carrera de relevos, inaugurada el 21 de noviembre de 1975. Dejando el testigo al siguiente.

2º.- “Un grano no hace al granero, pero ayuda al compañero” 

¿Tienen ustedes una persona extranjera al cuidado de sus hijos o de sus padres? ¿Es extranjera la persona que limpia su casa porque puede pagarla menos? ¿Contrata servicios ocupados por extranjeros porque no se ajustan al precio real del mercado? ¿Compra en las tiendas de los chinos, aunque sean menudencias? ¿Tiene un piso y lo alquila a varias familias de extranjeros para elevar el precio del alquiler?

Si es así, sepa que es tan culpable de la invasión extranjera como lo son los diferentes Gobiernos que se han sucedido. No se queje, y mucho menos venga con soflamas incendiarias.

3º.- “Entre todos la mataron y ella sola se murió”

Craso error pensar que esta tropa de cavernícolas y gamberros terminará matando a España. Craso error, porque España es demasiado grande para que esta peste de gente pueda terminar con ella. Apunten ustedes hacia arriba.

Apunten y acusen a la jerarquía de una Iglesia que ha perdido la fe, y anda a rebujo de la Globalización liberal, laicista y hedonista. Al Ejército, que siempre necesitó un Generalísimo y una tropa militar de quintas. A la Academia de la Historia, que ha aceptada la versión manipulada y sectaria de los hechos ocurridos entre el 14 de abril de 1931 y el 21 de noviembre de 1975. Y a la sociedad civil, la más egoísta y estúpida de la historia de España.

Pablo Gasco de la Rocha ( El Correo de España )