LA HUELGA FEMINISTA, ANTICAPITALISTA Y ANTILIVERAL

El feminismo radical nunca llegó tan lejos. Ha conseguido arrastrar al socialismo y a la izquierda moderada a su huelga contra el capitalismo y el liberalismo, eso que ellas llaman “el neoliberalismo salvaje”. Y a una buena parte del mundo mediático e intelectual, muerto de miedo porque pudieran tacharle de machista, si no secundaba la huelga de las feministas de la ultraizquierda.

Ese miedo explica en buena medida que hayan decidido hacer como que no se enteran de las ideas y postulados de las convocantes.  Ni los líderes de la izquierda moderada ni los líderes mediáticos, que, además, exigen a la derecha que se sume a la huelga. A una huelga que considera culpables a los hombres de todos los males de las mujeres, que cuestiona el libre mercado y el liberalismo, que ignora la discriminación de los países musulmanes, la más grave que sufren las mujeres, y, por supuesto, la de las dictaduras comunistas; y no porque estén lejos, sino porque las convocantes son anticapitalistas pero no anticomunistas, y, además, creen que el hijab es un signo de identidad cultural.

En tiempos de populismo, ha llegado el éxito del populismo feminista, el que ha encontrado un enemigo, el hombre, y elude cualquier responsabilidad de las propias mujeres (lo analizaba ayer en Abc papel: “El escote de Jennifer Lawrence”)

Y como toda convocatoria dominada por el populismo, nadie se preocupa por las contradicciones, como las de las cuatro organizaciones de izquierda que secundan la huelga y están dirigidas por hombres, PSOE, Podemos, UGT y CC.OO (en la fotografía, los hombres que mandan en UGT y CC.OO. y que mañana hacen huelga para acabar con liderazgos como los suyos) Si fueran coherentes con la huelga que apoyan, deberían dimitir  mañana mismo para acabar con la discriminación… culpa de hombres como ellos, piensan las convocantes de la huelga.

Edurne Uriarte ( ABC )