Hay un principio universal y sagrado que muestra que no hay dos seres idénticos en la creación. La naturaleza jamás los ha alumbrado. Imponer la supuesta igualdad comunista del Ministerio de Igualdad es una aberración como todas las derivadas de ese sistema criminal que transfigurado, se dispone acabar con el mundo: el comunismo; se disfrace como quiera.

El daño moral y material que causa sólo este ministerio es incalculable desde el derroche de dinero de todos. En total los «progresistas» en el mal tienen 22 ministerios, lo nunca visto. Si a Sócrates lo mataron acusándolo de corromper a la juventud, ¿qué no habría que hacer a estos demagogos charlatanes peligrosos?

El informe que el Consejo General del Poder Judicial ha hecho, estudiará la Ley Trans y pone pegas a algunos de sus preceptos; exige, en general, más controles al proceso de cambio de sexo ante el Registro Civil: los ponentes especifican que «no cuestionan el derecho a la identidad sexual» pero sí critican, por ejemplo, que los menores de entre 14 y 16 años puedan cambiar su referencia en el Registro Civil solo con el consentimiento de sus representantes legales.

Y siendo libre a partir de los 16 años. También los vocales apuntan a que algunos artículos de la medida implican una «discriminación indirecta» de las «mujeres no transexuales», indica el borrador. Y cita, por ejemplo, el deporte como una de esas situaciones.

Por su parte Irene Montero denuncia que el CGPJ incumple la legislación con el retraso de la ley trans. La ministra de Igualdad reconoce que «en muchas ocasiones las instituciones han dado la espalda» a las personas transexuales y dice que la tramitación de esta ley es la «única» manera de garantizar los derechos de este colectivo.

Del informe del CGPJ se puede inferir que la ministra comunista no sabe lo que hace. Está que se sube por las paredes en el empeño, para lograr el invento de su plan. Recientemente se hizo la primera foto con sus tres hijos y a uno lo vistió de faldas. Como siempre, apunta maneras.

La deseada igualdad no existe en la sociedad, como no existe en la naturaleza; pero no toda igualdad es buena ni toda desigualdad es mala. Con lo que lo prudente y correcto es no entrar en esos misteriosos jardines. Todos los hombres nacen iguales pero es la única vez que lo son, según Abraham Lincoln.

La única igualdad es el nacimiento y la muerte. Los dos episodios capitales de la existencia humana. El momento fugaz de la muerte es el inicio de la igualdad perfecta y se llama eternidad. Cosa que ya no es de este mundo.

En efecto, como ya apuntaba Aristóteles, «no es justo tratar igualmente lo que es desigual ni tratar desigualmente lo que es igual». Todo depende de dónde se ponga el límite de cada uno de dichos conceptos, pues no cabe duda que puede existir una igualdad injusta y una desigualdad justa. Sólo el justo medio nos libera, tanto del igualitarismo como de la extrema desigualdad.

Pero si hablamos de extrema, en la izquierda están todos los paradigmas del mal: la perspectiva de género, hasta en las matemáticas. La exageración y violencia de género, y criminalización del hombre. No les vale la violencia intrafamiliar, como es lo propio. Abandonar a unos y criminalizar a otros, y forzar lo imposible para dividirlos a todos. Así la principal función del Ministerio de Igualdad es hacer real y efectiva la igualdad entre mujeres y hombres. Una estúpida utopía.

De estas leyes vienen a derivarse las mayores aberraciones humanas, como la ya vista del cambio de sexo. Así la llamada «violencia de género», vino a disparar la violencia entre hombres y mujeres, como nunca se había visto. Al no aceptar la naturaleza nunca comprenderán que el varón suele ser más fuerte físicamente que la hembra, por lo que en todo lo que ocurra lo califican de «machismo».

Eso ya no lo perdonan, que el hombre sea más fuerte. No, la naturaleza es así y tú no la puedes cambiar. Como es lo «normal» en todo lo de la izquierdas, no fomentan más que el odio y la división, y hacen de su revolución imposible una forma de obtener muchísimo dinero (robar) mientras dañan de por vida las mentes infantiles.

Bien podemos inferir que el ministerio de Igualdad es nocivo y tóxico, como la comunista que lo dirige y anda con estas cosas que van en contra de la sabia naturaleza, a la que no hace falta violentar ni dirigir o manipular y menos destruir, que es lo que consiguen: una sociedad en estado de descomposición, que ellos crearon, y ahora quieren arreglar y la ponen peor.

Que el cielo nos libre de estos falsos profetas. El mayor anda por Ucrania, con sus disparates: quiere hacer justicia allí, ante Zelenski, y aquí no quiere investigar los crímenes de la ETA. (Naturalmente es Pedro Sánchez)

El derecho a la igualdad ante la ley es lo primero que eliminaron, al acabar con las bases que lo sustentan. (La ley, la costumbre y los principios generales del Derecho) Si el derecho de igualdad existiera no harían falta jueces. Pero además los jueces son los políticos comunistas de estas cosas, que acaban con la división de poderes como con la democracia, porque no la quieren una vez subidos al poder.

Sólo quieren invertir, ponerlo todo patas arriba para destruirlo, y el comunismo vendrá solo. Pues ante las políticas de izquierda bastan con los efectos conseguidos; no se puede emborrachar con los textos que quieren plasmarlas porque son ininteligibles, para quedar libre su interpretación, una táctica marxista, (ahora puede ser el lenguaje inclusivo) cuando se quiere expresar lo imposible que no es necesario, para machacar al oponente.

¿Y no quieren darse cuenta muchos de derechas que les están engañando?

Fígaro ( El Correo de España )