LA IGUALDAD PROGRE NO EXISTE

La igualdad que propone el progresismo es un mito. Un tótem de origen francés. El banderín de enganche de tantos partidos y proyectos políticos. La palabra preferida en la propaganda de la izquierda española. Es decir, un espejismo. Un concepto sobrevalorado que cada día hace más visible su falsedad.

Frente a la igualdad quebrada se alzan cada día los gruesos muros de la discriminación positiva, de la desigual igualdad de género (otro concepto fracasado), de sistemas educativos que condenan a la mediocridad colectiva, de la imposición de un lenguaje políticamente correcto falso, artificial, cuyo fin es ocultar la realidad.

Ocultar, tergiversar, profanar la realidad… porque la realidad es desigual y el sistema está basado en que eso se siga ignorando.

Benegas y Blanco proponen una buena reflexión sobre el concepto de igualdad de la izquierda:

“Las cuotas, la discriminación positiva, las leyes asimétricas no son más que intentos de dividir a la sociedad, sembrar cizaña, otorgar privilegios, crear enfrentamientos, romper la igualdad de derechos.” (La gran estafa de la “igualdad”)

La lamentable revolución francesa se equivocó hasta en los lemas. En lugar de egalité debió elegir Justicia.

Y quienes siguen utilizando el concepto de igualdad desde la izquierda, deberían escribirlo de este modo: igual da”.

La Ley de Promoción de Igualdad de Género de Andalucía obliga al Gobierno regional a equiparar el número a mujeres y hombres en la administración autonómica (270.000 funcionarios).

Han pasado más de diez años desde su aprobación. Y esta es la situación actual en los órganos directivos de las empresas de la administración andaluza:

  • 69,8 por ciento de hombres.
  • 30,2 por ciento de mujeres.

Los datos proceden de la Cámara de Cuentas de Andalucía y corresponde  al año 2017. Y todavía hay peores noticias para la “igual da”:

“Desde 2013 a 2017, la presencia femenina en los puestos directivos incluso ha retrocedido. Cuando Díaz llegó a la Presidencia las mujeres con responsabilidad sumaban el 32,2 por ciento. En 2017 pasaron al 30,1%.” (Brecha salarial en la Junta de Andalucía: sus funcionarios hombres cobran un 12 por ciento más que las mujeres)

Esta es la herencia que deja el PSOE en la Junta. Ni siquiera en 40 años de Gobierno ininterrumpido de izquierdas han tenido tiempo para cumplir con su “igualdad de género”.

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