LA IMPUNIDAD DE CHAVES

El hombre que gobernó la Junta de Andalucía durante casi dos décadas como si se tratase de la finca particular de su familia y su partido ha vuelto a salir indemne de una sentencia judicial, a pesar de que su intervención fue decisiva para otorgar ilegalmente un incentivo de 10,1 millones de euros a la empresa en la que trabajaba su hija.

Fue en 2009, tres meses antes de que Manuel Chaves abandonara su cargo. Entonces, el Consejo de Gobierno que él mismo presidía ratificó la millonaria ayuda a Matsa, la compañía minera que había contratado como abogada a su hija Paula año y medio antes.

El presidente andaluz no solo no se abstuvo, algo a lo que estaba obligado por la ley de incompatibilidades, según demostró EL MUNDO cuando destapó el caso. Además, votó favorablemente aun sabiendo que la subvención no era legal, ya que el proyecto para el que se solicitó estaba ya iniciado, algo que prohíbe expresamente la legislación por exigencias de la Unión Europea.

De esta forma, Matsa deberá devolver el dinero más los intereses acumulados (alrededor de 16 millones), pero queda sin juzgar lo que es sin duda un claro ejemplo de prevaricación, ya que el Supremo dio carpetazo a la denuncia interpuesta por el PP contra el presidente andaluz.

La sentencia del TSJA ratifica las informaciones de este periódico y por las que fue duramente atacado tanto por Chaves como por algunos dirigentes socialistas, que exigieron que EL MUNDO pidiese perdón. Chaves está ahora siendo juzgado por el reparto del botín de los ERE, el caso de corrupción más grave de la democracia española destapado también en estas páginas.

El Mundo